
Honda registra sus primeras pérdidas anuales en 70 años y culpa a los coches eléctricos
Honda está empezando a sufrir su falta de visión con el cambio que está viviendo el sector del automóvil, y ha cerrado su primer año en pérdidas desde hace 70 años. Una dinámica lastrada por las pobres ventas de sus coches eléctricos, para sorpresa de nadie, pero también por los cambios normativos en Estados Unidos y su fuerte caída en China. ¿La solución? frenar más la apuesta por el coche eléctrico.

El fabricante japonés Honda ha cerrado su ejercicio fiscal con números rojos por primera vez en siete décadas. La culpa, según confiesan sus propios directivos, la tiene su apuesta por los coches eléctricos, cuyas ventas no han sido ni de lejos las esperadas.
Las pérdidas operativas totales del año que terminó en marzo de 2026 ascienden a 423.000 millones de yenes, lo que al cambio supone unos 1.990 millones de euros. Un batacazo histórico para una compañía que, hasta ahora, se había mantenido siempre en terreno positivo.
Honda ya ha retirado de sus concesionarios el e:Ny1, su único eléctrico puro (BEV) a la venta hasta hace poco. Un SUV que no logró convencer a los compradores y que ha dejado al gigante japonés sin ningún coche enchufable en sus exposiciones. Pero no todo está perdido: dentro de muy poco llegará a Europa el Super-N, un utilitario eléctrico inspirado en los famosos ‘kei cars’ japoneses, pequeño, sencillo y con un precio inferior a los 25.000 euros, pero que seguramente no cambie nada debido a la enorme competencia que enfrenta.
Menos objetivos eléctricos y más apoyo en China

Durante la presentación de resultados en Tokio, el consejero delegado, Toshihiro Mibe, anunció que Honda va a rebajar sus objetivos de producción de coches eléctricos y que empezará a comprar componentes en China para abaratar costes. También planean lanzar una nueva familia de híbridos enchufables (PHEV) para contentar a esos conductores que todavía no se atreven a dar el salto al coche 100% eléctrico.
¿El principal problema? Los cambios de política en Estados Unidos. Allí eliminaron las ayudas fiscales de hasta 5.500 euros para la compra de coches eléctricos nuevos, y Trump impuso aranceles a los vehículos importados. Un doble golpe que ha pasado factura a la marca.
También está su caída en China. Las ventas de Honda en el gigante asiático se han desplomado en los últimos cinco años. Tras alcanzar un pico de 1,65 millones de vehículos en 2020, la marca cerró 2025 vendiendo solo unas 645.000 unidades. Este retroceso, que supone una caída del 50% en solo tres años, y con una tendencia negativa que no para de acelerarse y que amenaza con expulsar a los japoneses del principal mercando mundial en pocos meses.
En Europa, honda también está en dirección negativa. Entre 2020 y 2025 las ventas han ido bajando progresivamente, recortándose un 20%. Y con un mercado europeo acelerando la apuesta por el coche eléctrico desde el inicio de la guerra en Irán, Honda está viendo como sus productos pierden interés en casi todos los mercados.

Honda ahora mirará hacia sus motos y su negocio financiero, además de volver a invertir en turismos híbridos. Para 2028 han prometido un nuevo modelo familiar, un híbrido con carrocería de berlina que llegará bajo el nombre de Honda Hybrid Sedan Prototype. Según la marca, equipará su sistema híbrido de nueva generación, un motor térmico-eléctrico que promete ser el más eficiente del mundo, con un ahorro de combustible del 10% y una reducción de costes de producción del 30%.
Mibe ya advirtió en marzo que esta retirada de los coches eléctricos no significaba que los abandonasen del todo, pero reconoció que habían sido unas decisiones “muy difíciles”. De hecho, Honda ha llegado a cancelar su serie 0 (una berlina y un SUV eléctricos) que desarrollaba junto a Sony. La marca Afeela de Sony también ha muerto en el intento.
Los analistas lo tienen claro: Honda ha pecado de lenta. Su tamaño y su herencia como fabricante tradicional le han impedido reaccionar con agilidad a los altibajos de la demanda del coche eléctrico. “Han apostado a que el conductor iba a pasarse rápido al EV, y han perdido la partida mientras el mundo cambiaba”, comenta Danni Hewson, analista de AJ Bell.
Para el próximo año, Honda espera otros 2.400 millones de euros en pérdidas relacionadas con su estrategia eléctrica. Su objetivo de que los coches sin emisiones supusieran el 20% de sus ventas en 2030, y del 100% en 2040, ha saltado por los aires.


