
Marruecos, el punto débil de la estrategia 'made in Europe' que podrían aprovechar las marcas chinas
Alemania quiere que aquellos países con los que la Unión Europea tenga acuerdos de libre comercio o aduaneros sean incluidos en los criterios 'made in Europe', una oportunidad para países como Reino Unido o Marruecos.

La semana pasada, la Comisión Europea dio a conocer el conocido como Industrial Accelerator Act, una propuesta a través de la cual Bruselas quiere establecer una serie de criterios 'made in Europe' en sectores estratégicos. Según la nueva normativa, sólo aquellos coches eléctricos e híbridos enchufables de origen europeo podrán participar en procesos de contratos públicos y en programas de ayudas para flotas corporativas.
Inicialmente, se considerará europeos a aquellos modelos ensamblados en la región con más de un 70% de componentes locales. Las baterías por su parte deberán tener al menos tres elementos de procedencia europea, incluyendo las celdas. A los tres años de su entrada en vigor, estos requisitos se endurecerán, pues la batería deberá tener cinco elementos de origen autóctono.
Pero, ¿qué entiende la Unión Europea por 'origen europeo'? Aparentemente, no hay consenso. Mientras que Francia aboga por restringir el 'made in Europe' a los países miembros del bloque comunitario, Alemania apuesta por una mayor flexibilidad para evitar posibles conflictos con China, un mercado clave para fabricantes como BMW, Mercedes-Benz o Volkswagen.
El borrador incluye a aquellos países con los que se hayan establecido acuerdos de libre comercio o aduaneros, lo que permitirá que socios como Canadá, Noruega o Reino Unido cumplan con las condiciones impuestas por la Comisión. Dicho de otra forma, el concepto 'made in Europe' se ha visto ampliado a 'made with Europe', algo que no ha sido bien recibido por todo el mundo.

Del 'made in Europe' al 'made with Europe'
Luc Chatel, presidente de la PFA (Plataforma Francesa del Automóvil), advierte que "al abrir el 'made in Europe' a terceros países que han firmado ciertos acuerdos con la Unión Europea (libre comercio, unión aduanera, acuerdo de contratación pública), la Comisión está debilitando significativamente su alcance".
Berlín aspira a incluir hasta 40 países en el acuerdo. Uno de los nombres que más suenan tanto en Bruselas como en las sedes de los fabricantes es Marruecos, con el que la Unión Europea tiene un Acuerdo de Asociación. Actualmente, grupos como Renault o Stellantis cuentan con fábricas en el país norafricano; además, cada vez más empresas chinas invierten en él.

Gotion High Tech, BTR New Material Group o Tianyouwei son algunos de los proveedores instalados en Marruecos. "Las empresas buscarán optimizar sus cadenas de producción para cumplir con la normativa europea, manteniendo al mismo tiempo unos costes competitivos", señala Stefan Sipka, del European Policy Centre. "Marruecos se convierte así en un intermediario natural". Si finalmente los componentes fabricados en Marruecos se consideran equivalentes a aquellos hechos en Europa, los fabricantes chinos lo tendrán mucho más fácil para cumplir los criterios de elegibilidad de la Unión Europea.
Fuente | Caradisiac


