
El empuje de Tesla fuerza a Mercedes a acelerar el despliegue de su conducción autónoma
No hay nada como la competencia, y la visión, para mejorar los productos y servicios de una empresa. Es el caso de Mercedes, que después de unos años dormida en los laureles se está desperezando en el sector de la conducción autónoma por el empuje de Tesla y su FSD.

Mercedes-Benz quiere intentar seguir el ritmo de Tesla llevando la conducción autónoma urbana a las calles europeas. La marca alemana ha confirmado que comenzará a desplegar su nuevo sistema MB.DRIVE ASSIST PRO en varias ciudades de Alemania a finales de este mismo año, con el objetivo de extenderlo a todo el país a comienzos de 2027 y luego al resto de Europa.
La firma alemana entra así de lleno en una carrera cada vez más intensa por ofrecer funciones avanzadas de conducción autónoma en entornos urbanos, uno de los escenarios más complejos para este tipo de tecnologías. Y es que mientras en autopista los sistemas actuales funcionan en condiciones relativamente previsibles, la ciudad supone un desafío mucho mayor por la presencia de peatones, ciclistas, cruces, semáforos y situaciones imprevistas.
Según ha indicado Joerg Burzer, director tecnológico de Mercedes-Benz, la compañía está trabajando junto al Ministerio de Transporte alemán y la agencia federal KBA para acelerar la aprobación y llegada comercial de estas funciones. El directivo dejó claro que la intención de Mercedes es mantenerse “a la vanguardia de la conducción asistida y automatizada” en plena competencia global.
Mercedes comenzará las pruebas en Stuttgart y Múnich mientras Tesla sigue esperando luz verde en Europa

Las primeras ciudades donde se estrenará este sistema serán Stuttgart y Múnich. Allí, algunos modelos del fabricante podrán utilizar funciones avanzadas capaces de gestionar semáforos, cambios de carril y tráfico urbano denso siempre bajo supervisión del conductor.
Mercedes ha desarrollado esta tecnología junto a Nvidia, uno de los gigantes mundiales en procesadores e inteligencia artificial. La idea de la marca es ir ampliando progresivamente estas funciones a toda su gama de turismos y furgonetas.
Mientras tanto, Tesla continúa intentando obtener las autorizaciones necesarias para desplegar en Europa su conocido sistema Full Self-Driving supervisado. La compañía norteamericana ya ha logrado algunas aprobaciones iniciales en Países Bajos y Lituania, y trabaja intensamente para ampliarlo al testo de la UE.
Todo apunta a que el mercado europeo se convertirá en el próximo gran campo de batalla para la conducción autónoma, después de los avances vistos en China y Estados Unidos durante los últimos años.
Una tecnología que se convertirá en uno de los principales focos de atención de las marcas de cara a atraer un tipo de cliente cada vez menos interesado en conducir, y donde los sistemas autónomos pasarán a ser un elemento clave a la altura de los sistemas de seguridad, equipamiento o autonomía y carga.
Opinión
Una carrera donde Tesla y los chinos llevan la delantera, principalmente gracias a la desidia de los grupos europeos han han seguido con su estrategia de "coches diseñados por viejos para viejos" olvidándose de la innovación más elemental. La gran pregunta ahora es si es demasiado tarde para Mercedes, BMW y compañía frente a unos grupos externos que llevan años invirtiendo enormes sumas de dinero en desarrollar la conducción autónoma.


