
El Ministerio de Economía quiere excluir a los eléctricos chinos de las ayudas del Plan Auto+
La publicación de las bases del Plan Auto+ de ayudas a la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables habría sido bloqueada por el Ministerio de Economía, que quiere introducir la huella de carbono como criterio de elegibilidad.

A pesar de que el Ministerio de Industria y Turismo acordó a principios de mes un borrador del nuevo Plan Auto+ con ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) y FACONAUTO (Federación de Asociaciones de Concesionarios de la Automoción), su aprobación se ha visto pospuesta debido a que el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa quiere introducir un sistema de cálculo de huella de carbono similar al francés.
El programa de ayudas galo tiene en cuenta las emisiones durante el proceso de fabricación y transporte del vehículo, una medida que se introdujo para beneficiar a los modelos de producción europea, pues excluye a aquellos procedentes de China. Originalmente, el Plan Auto+ español simplemente iba a dar mayores ayudas a los coches eléctricos hechos en la Unión Europea, pero sin excluir al resto.
Según recoge La Tribuna de Automoción, Economía (que cuenta con el respaldo de presidencia) estaría presionando para que la huella de carbono se incluya como criterio de elegibilidad en las bases del nuevo programa. Esto habría impedido a Industria publicar las condiciones del Plan Auto+ a la vuelta de navidades, como estaba previsto originalmente.
El gabinete de Carlos Cuerpo llevaría aproximadamente un año trabajando en una metodología similar al Eco Score francés, la cual estaría ya muy avanzada. Fuentes del sector automotriz indican que el consenso general es que se lance cuanto antes el Plan Auto+ en la versión acordada entre Industria y las patronales de los fabricantes y los concesionarios para acabar con la incertidumbre actual.

El baremo del Ministerio de Economía también excluiría a algunos modelos de fabricación europea
El sistema defendido por Economía permitiría que el 80-90% de los coches eléctricos fabricados en Europa se beneficiaran de las ayudas. Los modelos procedentes de Turquía también quedarían dentro, mientras que en el caso de Marruecos habría algunos excluidos a pesar de la cercanía del país debido al proceso de producción y/o los materiales utilizados.
El principal problema de introducir la huella de carbono como criterio en las bases del Plan Auto+ sería la posible reacción de China. En su momento, Pekín ya tomó represalias contra aquellos países europeos que votaron a favor de los aranceles a los coches eléctricos chinos. Por este motivo, la planta polaca de Tychy, perteneciente a Stellantis, perdió la producción de modelos de Leapmotor. Actualmente, fabricantes chinos como CATL, Chery o la propia Leapmotor están realizando importantes inversiones en España.

El nuevo programa, que será retroactivo al 1 de enero, tendrá un presupuesto inicial de 400 millones de euros. Su principal mejora frente al Plan MOVES III será una gestión centralizada que permitirá reducir los tiempos de espera de aproximadamente dieciocho meses a apenas uno. Eso sí, se suprimirá la prima adicional por achatarramiento y no se subvencionará la compra ni la instalación de cargadores. Además, se espera que los híbridos enchufables reciban una ayuda más baja que los eléctricos puros independientemente de su autonomía.
Fuente | La Tribuna de Automoción


