
Rolls-Royce presentará pronto su segundo eléctrico, un SUV de lujo con toda la tecnología de BMW
Rolls-Royce ya está testando su segundo modelo eléctrico, un SUV de lujo que podría presentarse a lo largo de este año, si bien no se pondrá a la venta hasta 2027.

Tras el exitoso debut del Spectre, Rolls-Royce ya se encuentra testando su segundo modelo eléctrico, un SUV de gran tamaño que recientemente fue avistado en el centro de pruebas de BMW en Arjeplog (Suecia). Por el momento se desconoce si se tratará del reemplazo del Cullinan o si será una propuesta independiente llamada a convivir con su hermano térmico.
Su plataforma será la ya conocida Architecture of Luxury, sobre la que se asientan todos los modelos de la marca independientemente de la tecnología de su sistema de propulsión. Eso sí, se tratará de un vehículo mucho más avanzado que el Spectre, ya que se espera que adopte los últimos avances del grupo BMW en materia de electrificación, con motores, baterías y electrónica procedentes de la plataforma Neue Klasse, que debutó el año pasado en el iX3 de segunda generación.
Previsto para 2027, el nuevo crossover podría utilizar las celdas de batería cilíndricas de sexta generación de BMW, así como una arquitectura de 800 voltios compatible con cargas ultrarrápidas. Todo esto debería permitirle ofrecer una autonomía superior a los 530 km WLTP anunciados por el Spectre, que utiliza un pack de 102 kWh de capacidad, por debajo de los 108 kWh del iX3.
Los rumores apuntan a que el propio Spectre se actualizará poco después de la llegada del SUV para adoptar las mismas mejoras. Además, el Phantom de novena generación, que llegará a finales de 2028, también será eléctrico. Todavía no está claro si en paralelo seguirá vendiéndose su predecesor térmico, o si el nuevo modelo tendrá una oferta mecánica multienergía.

Rolls-Royce no descarta desarrollar coches de hidrógeno
Aunque Rolls-Royce está apostando con decisión por los coches eléctricos a baterías, no se descarta que más adelante también cuente con modelos de hidrógeno, una tecnología en la que BMW lleva ya años trabajando. Müller-Ötvös, anterior CEO del fabricante inglés, confirmó esta posibilidad a mediados de 2023.
"¿Y por qué no? Diría que cuando sea el momento adecuado para nosotros, y cuando la tecnología esté más avanzada, definitivamente es algo que perseguiríamos en Rolls-Royce. Podríamos abandonar las baterías y entrar en las pilas de combustible. Obviamente, no se puede tener carga de hidrógeno en casa, mientras que [con los vehículos eléctricos a baterías] se tiene esa gran ventaja, y todos nuestros clientes tienen grandes garajes. Muchos ya tienen [sistemas de] carga instalados en casa porque, para muchos, el Spectre no es su primer coche eléctrico".

El principal problema del hidrógeno, coste y eficiencia energética aparte (dos aspectos que probablemente no preocupen demasiado a los clientes de Rolls-Royce), es la escasa infraestructura de repostaje existente, lo que convierte a los FCEV (Fuel Cell Electric Vehicles) en productos de nicho incluso en regiones como California, donde en los últimos tiempos se han cerrado numerosas hidrolineras. Y es que, para coches que hacen pocos kilómetros como los Rolls-Royce, la pila de combustible no parece precisamente una solución idónea.
Fuente | Autocar


