
Tener coche eléctrico te ahorra más de 1.000 euros al año en comparación con uno de gasolina
Aunque la paridad de precios entre coches eléctricos y de combustión todavía no se ha alcanzado, está claro que los eléctricos tienen un coste de uso muy inferior. Este estudio le pone cifras, y salen resultados muy interesantes.

En una época en la que los precios de la vida se han disparado, en todos los sentidos, intentar ahorrar se ha convertido en una práctica que prácticamente todos intentamos hacer dentro de nuestras posibilidades. Y aunque es cierto que comprar un coche eléctrico te va a salir más caro que uno de gasolina o diésel (la brecha es cada vez menor, eso sí), hay que valorar un hecho fundamental: el TCO.
Hablamos del coste total de propiedad, el cual nos dice cuánto habremos pagado, en este caso, durante toda la vida útil de un vehículo. Sí, un eléctrico de partida es más caro, pero teniendo en cuenta los costes asociados posteriormente (electricidad, impuestos, ventajas en aparcamientos…), vas a encontrarte con una situación muy clara: vas a tener más dinero en el bolsillo cuando, en el futuro, vayas a cambiar de coche.
Para esto, claro está, se tienen que dar las circunstancias ideales, que son las que recoge un análisis realizado en conjunto por la Iniciativa Climáticamente Neutral en Alemania y la organización Unidad de Inteligencia Energética y Climática en el Reino Unido. Este estudio valora cuánto se ahorra de media el propietario de un coche eléctrico frente a uno equivalente de gasolina al cabo de un año y al cabo de los 14 años de propiedad. El potencial ahorro teniendo un coche eléctrico en el garaje, vas a ver, es enorme.
Lo primero de todo es ver las condiciones de dicho estudio. Aquí se ha dado por hecho de que el propietario tiene acceso a un punto de recarga en casa, utilizando la red eléctrica y sin un sistema fotovoltaica privado, con el que estas cifras que vamos a ver serían muchísimo mejores en favor del vehículo eléctrico. Se han tenido en cuenta los costes de la electricidad y la gasolina, los seguros e impuestos asociados.
Los protagonistas han sido diez coches, emparejados en función de su tamaño, rendimiento y popularidad similares: Volkswagen Tiguan-Volkswagen ID.4, Volkswagen Polo-Renault 5, Audi Q5-Tesla Model Y, BMW 318-Tesla Model 3, y Hyundai Tucson-Hyundai Kona. En la siguiente imagen vas a ver la cuantía de costes al cabo de 14 años y la diferencia al cabo de ese período en Alemania, en el que se ve una clara diferencia entre los eléctricos y sus equivalentes térmicos. Por ejemplo, el ID.4 permite ahorrar a su propietario 855 euros al año frente al Tiguan, lo que al cabo de 14 años suponen 12.000 euros. En el caso del Tesla Model Y, el ahorro anual es de 1.790 euros y de 25.000 euros al cabo de 14 años.

Incluso hay diferencias entre el público británico y el alemán, tomados como referencia al ser los dos principales mercados de coches eléctricos en Europa. Según el estudio, los propietarios del Reino Unido ahorran 600 euros adicionales en comparación con los alemanes por un motivo muy claro: la implantación superior de contadores inteligentes en las islas, lo que permite disponer de tarifas eléctricas más económicas fuera de las horas punta.
Si el ahorro medio de tener un coche eléctrico frente a uno térmico es de unos 1.100 euros al año en Alemania, tomando como referencia todos los vehículos analizados, en el Reino Unido el ahorro sube a 1.700 euros anuales, lo que después de 14 años pueden significar más de 15.000 euros en el país germano y casi 24.000 euros más en Reino Unido. Una cifra que invita a pensar, ¿cómo sería en España?
El estudio ha determinado que, en Reino Unido, los contadores inteligentes llegaban al 62% de los hogares en el año 2024, frente al escaso 1% en Alemania. Aquí, las tarifas dinámicas son escasas: apenas el 7% de los hogares alemanes usaban tarifas flexibles. El mapa asociado al estudio nos deja ver que en España estamos muy avanzados en este sentido: el 99% de los hogares contaba con medidores inteligentes, lo que permite utilizar de forma más óptima las recargas de los coches eléctricos.

El estudio afirma que los coches eléctricos pueden aprovecharse en Reino Unido de cargas por tan solo 8 céntimos de euros por kWh, frente a los 33 céntimos en Alemania. Basta con echar un vistazo a las tarifas en España (a 30 de enero de 2026), para ver que en el mercado regulado aquí el precio medio del kWh está en torno a los 14 y los 16 céntimos, pudiendo bajar a 7-8 céntimos en horas muy concretas.
Así pues, las cifras de ahorro al tener un coche eléctrico pueden estar mucho más cerca de las cifras británicas que las alemanas. Con estos ahorros, se calcula que un eléctrico puede funcionar por 1,4 céntimos por kilómetro en Reino Unido, en comparación con los 11 céntimos por kilómetro de un coche de combustión, y frente a los poco más de 5 céntimos por kilómetro en Alemania.
El estudio británico-germano determina que, con estos ahorros, incluso con precios de compra más elevados, los coches eléctricos demuestran ser más económicos que sus homólogos de combustión tan solo 2 o 3 años después de su compra. Y demuestran que el uso de redes eléctricas digitalizadas, contadores inteligentes y tarifas flexibles ayudan a reducir notablemente los costes operativos de estos vehículos. Por no hablar de las ventajas que pueda traer un sistema de paneles solares en casa.
Fuente | Elektroauto



