
SEAT tuvo un Ibiza eléctrico, un modelo de los años 90 que muy poca gente conoce
SEAT creó un prototipo eléctrico a partir del Ibiza de segunda generación en los años 90. Esta unidad única se conserva en la Nave A-122 de SEAT Históricos, cuya exposición recientemente se ha ampliado con 57 clásicos adicionales, llegando a un total de 241 ejemplares.

En lo que va de año, el SEAT Ibiza se ha convertido en el segundo turismo más vendido del mercado español tras el Dacia Sandero. El éxito del utilitario español, cuya actual generación (la quinta) data de 2017 y ya se ha sometido a dos facelifts, se explica por su bajo precio, algo clave en un panorama en el que los coches nuevos cada vez son más caros.
Está previsto que el Ibiza se beneficie el año que viene una nueva generación de mecánicas microhíbridas, las cuales también llegarán al Arona, así como al resto de modelos del Grupo Volkswagen basados en la plataforma MQB A0 (Skoda Fabia, Kamiq y Scala, así como Volkswagen T-Cross y Taigo. No está claro si el Polo, que se hace en Sudáfrica, también las recibirá).
Tras la actualización de los Ibiza y Arona, SEAT se centrará en renovar el León, que recibirá una versión híbrida en 2028 y un profundo restyling en 2029. La firma española no planea lanzar modelos eléctricos hasta la década que viene debido a que la tecnología todavía es demasiado costosa, motivo por el que por el momento todas las novedades eléctricas se están concentrando en la marca CUPRA, de carácter más aspiracional.
Sven Schuwirth, vicepresidente ejecutivo de ventas y marketing de SEAT, dejó caer el año pasado que el próximo Ibiza podría ser eléctrico. "Como nombre, se mantendrá independientemente de la tecnología, ya sea de combustión, combustión electrificada o totalmente eléctrica. Hoy no puedo dar una respuesta exacta. Ibiza, seguro que conservaremos el nombre; es un verdadero activo. Si dices 'conduzco un Ibiza', no dices SEAT Ibiza, es un poco como el Golf".

El SEAT Ibiza Eléctrico tenía 60 km de autonomía
Curiosamente, SEAT ya creó un Ibiza eléctrico en el pasado, si bien nunca llegó a producción. Estamos hablando de un prototipo creado en los años 90 tras el Toledo Eléctrico utilizado durante los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Se basa en la segunda generación del Ibiza, que nació en 1993. Estéticamente, parece una unidad convencional, pero bajo el capó todo cambia.
Equipa un motor eléctrico de casi 32 CV acoplado a una caja de cambios manual convencional. Las baterías de plomo-ácido le otorgaban una autonomía urbana de unos 60 km, mientras que su velocidad punta estaba autolimitada a 50 km/h. Al igual que la mayoría de clásicos conservados en la Nave A-122 de SEAT Históricos, este prototipo se encuentra en estado de funcionamiento.

SEAT Históricos tiene una colección de casi 400 vehículos, de los cuales hasta ahora se exponían 184 unidades en la Nave A-122, situada en la Zona Franca de Barcelona. Tras la reciente ampliación de las instalaciones, ahora acoge a 57 automóviles adicionales, entre los que se encuentra precisamente el Ibiza Eléctrico. La exposición llega a los 241 ejemplares.


