
Más baratas, con más autonomía y batería LFP: así son las renovadas furgonetas eléctricas de Stellantis
Stellantis lanzará una nueva gama de acceso para su familia de furgonetas eléctricas: Citroën Berlingo, Peugeot Partner, Fiat Doblò y Opel Combo; que llegarán con un importante recorte de precio con una apuesta por una configuración más sencilla y práctica para atraer a autónomos y pequeñas empresas.

Stellantis quiere recuperar terreno en el mercado de los vehículos comerciales eléctricos con una propuesta mucho más ajustada en precio. El grupo ha presentado una nueva gama de acceso para sus furgonetas compactas, formada por las Citroën Berlingot, Peugeot Partner, Fiat Doblò y Opel Combo. Una familia que llegará en septiembre con una receta sencilla: menos equipamiento superfluo, más practicidad y un precio más competitivo.
La gran novedad para quienes buscan la opción eléctrica, es que será alrededor de 3.000 euros más barata que las variantes equivalentes comercializadas hasta ahora. Una reducción de precio que Stellantis espera convertir en un importante argumento de venta para pequeñas empresas, autónomos y gestores de flotas.

Estos modelos mantienen el mismo enfoque práctico que caracteriza a la gama. Por fuera estrenan un paragolpes delantero específico y conservan las dos carrocerías ya conocidas, con longitudes de 4,40 y 4,74 metros. La capacidad de carga sigue siendo uno de sus puntos fuertes, con un volumen disponible de entre 3,3 y 4,4 m³, mientras que la carga útil puede alcanzar hasta una tonelada dependiendo de la versión elegida.
En el interior también hay cambios orientados a mejorar la funcionalidad diaria. Stellantis ha rediseñado los paneles de las puertas y el salpicadero, apostando por soluciones más prácticas para los profesionales. De serie, estas versiones incorporan una configuración de dos plazas que responde a una realidad detectada por la marca: muchos usuarios realizan la mayor parte de sus desplazamientos en solitario.
Una batería LFP más pequeña permite reducir el precio

Uno de los elementos más interesantes de esta nueva generación es el sistema Flexiseat. El asiento del acompañante puede plegarse completamente para liberar un espacio adicional de carga de 0,5 m³, una solución especialmente útil para transportar objetos largos o voluminosos. Además, puede complementarse con una mesa desmontable que convierte el puesto de conducción en una pequeña oficina móvil o una zona de descanso improvisada durante la jornada laboral.
En el apartado mecánico, la versión eléctrica apuesta por una estrategia diferente a la de los modelos actuales. Para contener costes, Stellantis ha optado por una batería LFP de 42 kWh, frente a los 51 kWh utilizados en las versiones estándar.
La reducción de capacidad tiene una consecuencia lógica sobre la autonomía, que se sitúa en 270 kilómetros WLTP. Sin embargo, la marca considera que esta cifra es más que suficiente para el uso habitual de este tipo de vehículos, especialmente en entornos urbanos y periurbanos donde desarrollan gran parte de su actividad.

Además de rebajar el coste de fabricación, esta batería también es más ligera. Gracias a ello, las furgonetas ganan 50 kilos adicionales de carga útil, una ventaja importante para muchos profesionales que necesitan maximizar la capacidad de transporte sin aumentar dimensiones.
La recarga queda cubierta de serie con un cargador embarcado de 7,4 kW, mientras que el de 11 kW estará disponible como opción para quienes necesiten reducir los tiempos de espera durante las recargas. La carga rápida por su parte llegará a los 100 kW.
Sobre el papel, la propuesta parece bastante lógica. En lugar de perseguir cifras récord de autonomía o incorporar equipamientos poco utilizados, Stellantis ha apostado por ofrecer una herramienta de trabajo más asequible y adaptada a las necesidades reales de muchos clientes. No es casualidad que el fabricante espere que estas nuevas versiones representen alrededor del 25% de las ventas de su gama de furgonetas compactas una vez estén disponibles en el mercado.


