
Tener coche es cada vez más caro: así han subido precios y costes desde 2020
El coste de la movilidad ha aumentado con fuerza entre 2020 y 2025, afectando tanto a la compra como al uso del coche. Un estudio del ADAC muestra que los coches de combustión han subido mucho más de precio que los eléctricos.

El coste de tener coche no deja de subir y eso es algo que cualquiera percibe casi a diario. No solo cuando pasa por la gasolinera o enchufa el coche en un punto de carga, sino desde el mismo momento de la compra. Un análisis elaborado por el ADAC, el principal club automovilístico alemán, pone cifras a esta sensación generalizada y deja una conclusión clara: los coches de combustión se han encarecido mucho más que los coches eléctricos entre 2020 y 2025.
El estudio, realizado por el ADAC Südbayern, compara la evolución de los precios de compra y de los costes de uso de distintos modelos populares en Alemania. Un mercado que no se ha recuperado del shock de incremento de costes energéticos desde la invasión rusa de Ucrania, con un resultado que muestra un aumento generalizado del coste de la movilidad, pero con diferencias importantes según el tipo de motorización.
Los coches de combustión lideran las subidas de precio

Uno de los ejemplos más claros es el VW Golf, uno de los coches más vendidos en Alemania. Según los datos del ADAC, los precios de este modelo, ajustados a equipamiento comparable, han subido alrededor de un 22% en apenas cinco años. En octubre de 2025, un VW Golf 2.0 TDI Style alcanzaba los 42.275 euros, frente a los 34.425 euros que costaba un modelo equivalente en octubre de 2020. De media, analizando cuatro versiones del Golf con motores 1.5 TSI y 2.0 TDI, el incremento fue del 22,74%.
Otros modelos muestran una evolución similar. El Toyota Corolla híbrido de cinco puertas vio cómo sus precios aumentaban entre un 14% y un 20% según la versión, con una media del 16,59% entre septiembre de 2020 y julio de 2025. Más acusado fue el caso del VW Touran, un monovolumen familiar cuyos precios subieron de media hasta un 33% en los modelos analizados.
Incluso en segmentos más altos se repite la tendencia. En el BMW Serie 4, tanto en versiones diésel como gasolina, los precios subieron de forma notable entre 2021 y 2025, aunque en este caso el incremento medio se quedó en torno al 10%, en parte porque las versiones comparables no estaban disponibles antes de 2021.
Los coches eléctricos suben menos

Aunque los fabricantes también han ajustado al alza los precios de los coches eléctricos, el ADAC destaca que el incremento ha sido mucho más contenido. En el Volkswagen ID.3, los precios de las versiones Pro y Pro S aumentaron de media alrededor de un 4% entre 2020 y 2025, siempre comparando equipamientos similares. Además, durante ese periodo se introdujeron pequeñas mejoras en las baterías, lo que relativiza aún más la subida.
Algo parecido ocurre con el BMW i4, la versión eléctrica del Serie 4. En la variante eDrive40, el precio aumentó entre 2021 y 2025 una media del 3,84%, una cifra muy por debajo de la registrada por sus equivalentes de combustión.
Más allá del precio de compra, el informe del ADAC pone el foco en los costes de uso, que también han crecido de forma significativa. Uno de los factores que más pesan es el seguro del coche. Según datos de la oficina federal de estadística alemana, la prima del seguro de automóvil subió un 43,6% entre 2020 y 2024, y todo apunta a que en 2025 el encarecimiento continuó. El aumento del coste de los recambios, de las reparaciones y los daños provocados por fenómenos meteorológicos extremos están detrás de esta escalada.

En el día a día, el mayor golpe al bolsillo sigue llegando en la estación de servicio o en el punto de carga. El precio medio del litro de gasolina Super pasó de 1,255 euros en 2020 a 1,672 euros en 2025, un aumento del 33%. El diésel fue incluso peor: subió de 1,111 euros a 1,594 euros por litro, lo que supone más de un 43%. A esto se suma la previsión de nuevos incrementos ligados al encarecimiento de las emisiones de CO2.
En el caso de los coches eléctricos, también hay subidas, aunque más moderadas. El precio medio de la electricidad doméstica para cargar en casa pasó de 30,43 céntimos por kWh en 2020 a 38,25 céntimos en 2025, un incremento del 26%. En carga rápida, los datos del ADAC indican que el precio del kWh en cargadores rápidos de EnBW subió de 49 céntimos a 56 céntimos, un 14,29% más. Aun así, cargar un coche eléctrico sigue siendo más barato que repostar gasolina o diésel.
Como referencia general, entre 2020 y 2025 el índice de precios al consumo en Alemania aumentó alrededor de un 23%, una cifra que ayuda a contextualizar el fuerte encarecimiento del automóvil.
Desde el ADAC advierten de las consecuencias de esta tendencia. Alexander Kreipl, portavoz de política de transporte y medio ambiente del ADAC Südbayern, señala que la movilidad individual se está convirtiendo en una carga económica cada vez mayor. Si esta evolución continúa, una parte importante de la población podría quedar excluida del acceso al coche, algo especialmente problemático en regiones extensas y poco densas. Por ello, el ADAC reclama a administraciones, fabricantes y operadores que tomen medidas para que la movilidad siga siendo accesible para todos.
Fuente | ADAC


