
Así es son las nuevas estaciones de Ionity de 600 kW
Ionity pone en marcha en Francia sus primeros cargadores capaces de alcanzar 600 kW por toma. Una nueva estación que refuerza uno de los corredores más transitados de Europa con una toma conectada a una una unidad central de 1.000 kW.

El operador europeo Ionity acaba de poner en marcha en el área de Sorgues, en la A7, su primera estación con tecnología Alpitronic HYC1000 capaz de ofrecer hasta 600 kW por coche, y que está alimentada por una unidad central de 1.000 kW.
Hace apenas unos meses Ionity estaba probando potencias de 500 kW en Noruega y sistemas experimentales de hasta 800 kW cerca de Múnich. Ahora da el salto de las pruebas al mercado. Nada de prototipos: seis cargadores de última generación funcionando en uno de los ejes más transitados del continente.
1.000 kW en la base, hasta 600 kW por coche

El corazón del sistema es una unidad eléctrica central de 1.000 kW que reparte la energía de forma dinámica entre los distintos postes. Esto significa que, si hay varios coches eléctricos cargando a la vez, la potencia se distribuye de manera inteligente. Pero si solo hay uno conectado, puede llegar a recibir picos de hasta 600 kW.
Sobre el papel, un coche compatible podría recuperar hasta 300 kilómetros de autonomía en menos de ocho minutos. El tiempo justo para ir al baño y volver. Evidentemente hablamos de cifras máximas, que dependen de la curva de carga del coche, la temperatura de la batería...etc.
La estación de Sorgues, situada en la A7 —una arteria clave que conecta el norte de Europa con el sur de Francia y el Mediterráneo—, no ha sido elegida al azar. En verano es uno de los corredores con más tráfico del continente. Allí Ionity ha instalado seis cargadores HYC1000, cada uno con un máximo de 600 kW, y una capacidad total pensada para reducir colas en momentos de alta demanda.
Una inaugiración que coincide con un momento clave para el consorcio, que ha anunciado que ha llegado a los 6.000 puntos de carga ultrarrápida en Europa, consolidando una red que nació de la alianza entre fabricantes como El Grupo Volkswagen, el BMW, Ford y Daimler, a los que posteriormente se han sumado Hyundai-KIA.
Un servicio premium… y se paga

Ionity nunca ha sido la opción barata, y tampoco pretende serlo. Es un servicio claramente orientado a quien prioriza potencia, ubicación estratégica y fiabilidad. Y es que para los que conducimos mucho, lo caro es no tener donde cargar, o tener que perder horas en tomas de baja potencia.
Con suscripción Ionity Power, el precio es de 0,37 euros por kWh. Sin suscripción, la tarifa sube hasta unos 0,66 euros por kWh. Para ponerlo en contexto, el coste medio del kWh en redes públicas ronda actualmente los 0,55 euros el kWh.
Si hacemos números con un coche eléctrico que consuma 16 kWh a los 100 kilómetros, recorrer esa distancia costaría:
– Con una red media a 0,55 euros/kWh: 8,8 euros – En Ionity sin suscripción a 0,66 euros/kWh: 10,56 euros – En Ionity con suscripción a 0,37 euros/kWh: 5,92 euros
La conclusión es que la carga rápida en general es muy cara en Europa, y si optamos por puntos premium sin suscripción, más todavía.
Pensando en la próxima generación

Ahora bien, hay un detalle importante: hoy por hoy son muy pocos los coches eléctricos capaces de aprovechar 600 kW. Incluso superar los 350 kW ya es terreno reservado a una minoría.
Entre los modelos más avanzados están el Lotus Emeya, que puede alcanzar 450 kW; el Xpeng G9, que anuncia hasta 525 kW; el Xpeng G6, con 451 kW; el Porsche Macan EV, que ronda los 320 kW; o el Audi Q6 e-tron, con unos 270 kW. Todos ellos cuentan con arquitecturas de 800 voltios que permiten trabajar con potencias muy elevadas. En breve llegarán las nuevas propuestas alemanas que buscan enfrentarse a los chinos, como el nuevo BMW iX3, con su potencia pico de 400 kW, o el Mercedes GLC eléctrico, que también se moverá en esas cifras.
El grueso del mercado europeo, sin embargo, sigue moviéndose entre 100 y 200 kW de potencia máxima de carga. Ionity es consciente de ese desfase, pero su estrategia es clara: anticiparse. Preparar la infraestructura antes de que llegue la siguiente hornada de coches eléctricos capaces de cargar mucho más rápido.
No es un movimiento aislado. El fabricante chino Xpeng, recién desembarcado en Europa, ya ha anunciado que desplegará su propia red de carga ultrarrápida de 1.000 kW a finales de 2026, con estaciones equipadas con baterías integradas y capacidad para atender hasta 15 coches eléctricos al mismo tiempo.
Esperemos que esta escalada ayude también a mejorar la economía y bajar esos precios.


