
Terremoto en China: Porsche y Audi cierran concesionarios y activan las alarmas
Porsche y Audi atraviesan un momento delicado en China, con ventas en caída libre y una red de concesionarios en plena fase de cierres. Ambas marcas están recortando costes y revisando su estrategia para adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.

El mercado chino, está pasando de vaca sagrada a convertirse en un terreno cada vez más complicado. Dos de los pesos pesados del grupo Volkswagen, Porsche y Audi, están viviendo en primera persona este cambio de ciclo, con ventas a la baja, concesionarios que echan el cierre y una necesidad urgente de reajustar su presencia en el país.
Según informa la prensa china, en el caso de Porsche, la situación ha pasado de ser preocupante a claramente crítica. La marca alemana ha confirmado que cerrará alrededor del 30% de su red de concesionarios en China con el objetivo de reducir costes y redirigir recursos hacia áreas estratégicas como la investigación y el desarrollo. Según Pan Liqi, máximo responsable de Porsche China, la meta es quedarse con unos 80 concesionarios en 2026, una cifra muy inferior a los 150 puntos de venta que tenía a finales de 2024 y a los 114 con los que cerró 2025.

Este movimiento llega tras meses de tensión en la red comercial. A finales de 2025 empezaron a aparecer informaciones sobre concesionarios que paralizaban su actividad por falta de ventas y problemas financieros. En enero de 2026 la situación se agravó con el cierre definitivo de importantes centros de venta, dejando a la filial china de la marca lidiando directamente con depósitos pendientes de clientes y problemas administrativos.
El origen de todo está en una caída continuada de las ventas. Porsche entregó 41.938 coches en China en 2025, un 26% menos que el año anterior. Si se compara con 2022, cuando se vendieron 95.671 unidades, el desplome alcanza el 56,2% en apenas tres años. Un golpe muy duro para una marca que había encontrado en China uno de sus principales mercados.
La respuesta de Porsche pasa por una profunda reorganización. Parte del ahorro generado con el cierre de concesionarios se destinará a su primer centro integral de I+D fuera de Alemania, ubicado en Shanghái y abierto en noviembre del año pasado. Desde la marca hablan abiertamente de una fase de “recalibración y ajuste”, con la vista puesta en optimizar la red comercial y lanzar modelos más adaptados al mercado local.
A corto plazo, Porsche no espera milagros. La estrategia para 2026 se basa en priorizar la calidad frente al volumen, asumiendo que las ventas podrían seguir bajando mientras llegan nuevos productos. Entre ellos, la marca prevé introducir dos nuevos modelos, con versiones de combustión y híbridas enchufables, encuadrados en los segmentos B y D. Eso sí, Porsche descarta por ahora fabricar coches en China, aunque sí está explorando proveedores locales para tecnologías de conducción inteligente.

Audi tampoco atraviesa su mejor momento. En los últimos meses, varios concesionarios han cerrado de forma repentina o han perdido su autorización. Algunos clientes se han encontrado con que los paquetes de mantenimiento que habían pagado, valorados entre 2.150 y 2.410 euros, quedaban inutilizados tras el cierre del concesionario apenas seis meses después de comprar el coche. Incluso los propios empleados han tenido que recurrir a la vía legal por salarios impagados.
Las cifras explican en parte este goteo de cierres. Audi vendió 617.500 coches en China en 2025, un 5% menos que el año anterior, encadenando su segundo ejercicio consecutivo a la baja. En el caso de FAW-Audi, su socio local, las ventas se situaron en 570.100 unidades, lo que supone una caída del 6,7% interanual, pese a que la marca presume de haber recuperado el liderazgo en el segmento de lujo de combustión.

Para intentar frenar la sangría, Audi ha optado por una política agresiva de descuentos. Algunos concesionarios están ofreciendo el Audi A3 2026 desde unos 13.700 euros, lo que equivale a rebajas cercanas al 40%. El Audi Q3 arranca en torno a 16.900 euros, mientras que el Audi Q4 e-tron, el SUV eléctrico de la marca, se sitúa desde 20.200 euros, en ambos casos con descuentos que rondan el 50%. Una estrategia clara para mover stock en un mercado cada vez más saturado y competitivo.
Mirando al resto de 2026, Audi confía en renovar su atractivo con el lanzamiento del nuevo Audi A6L y del Audi A6L e-tron, una berlina eléctrica desarrollada específicamente para China sobre la plataforma PPE. Será uno de los movimientos clave para comprobar si la marca es capaz de recuperar terreno frente a rivales locales que avanzan a un ritmo vertiginoso.
Lo que queda claro es que China ya no es el mercado fácil de hace unos años para las marcas europeas. Porsche y Audi están ajustando estructuras, cerrando concesionarios y replanteando estrategias en un entorno donde los coches eléctricos locales, los precios ajustados y la rapidez de innovación están cambiando las reglas del juego.


