Descubren el verdadero talón de Aquiles del Tesla Model 3 y Model Y: no es la batería ni la bomba de calor

El sistema de refrigeración del Tesla Model 3 y Model Y puede esconder un problema poco conocido que afecta a la eficiencia y favorece averías costosas; una sencilla operación de mantenimiento preventivo puede marcar la diferencia; cada vez más especialistas recomiendan incluirla en el mantenimiento periódico.

Descubren el verdadero talón de Aquiles del Tesla Model 3 y Model Y: no es la batería ni la bomba de calor
Tesla Model 3

Publicado: 22/07/2026 08:58

6 min. lectura

Cuando se habla de problemas relacionados con la batería o el sistema de climatización de un Tesla Model 3 o un Tesla Model Y, lo habitual es pensar en un fallo del compresor, de la bomba de calor o incluso en un problema de software. Sin embargo, diferentes especialistas en mantenimiento de estos modelos aseguran que, en muchos casos, el origen es mucho más sencillo y, al mismo tiempo, uno de los más baratos e ignorados: la limpieza del sistema de refrigeración delantero.

Según explican desde el taller especializado EV Clininc, un taller croata con diferentes sedes en Europa, durante los últimos meses han analizado numerosos casos de sobrecalentamiento de la batería, averías del compresor y fallos relacionados con el sistema de climatización. La conclusión es que una parte importante de estas incidencias no tiene su origen en un defecto de los componentes, sino en la acumulación progresiva de suciedad en los radiadores.

A esto se suma otro problema que también se repite en algunos talleres independientes. Los especialistas alertan de que, durante el mantenimiento del circuito de climatización, no siempre se extrae correctamente todo el refrigerante y el aceite del compresor. En lugar de vaciar completamente el sistema mediante el procedimiento adecuado, parte del refrigerante permanece en el circuito y posteriormente se añade la carga completa especificada por el fabricante.

El resultado puede ser un circuito con exceso de refrigerante, una situación que aumenta las presiones de funcionamiento y que, a largo plazo, puede terminar dañando componentes del sistema de climatización.

Un mantenimiento preventivo que puede evitar averías muy costosas

Aunque muchos conductores no le prestan demasiada atención, el sistema de climatización desempeña un papel fundamental en un coche eléctrico. No solo enfría el habitáculo, sino que también se encarga de mantener dentro de su temperatura óptima elementos tan importantes como la batería, el cargador integrado o la electrónica de potencia.

Si la capacidad de refrigeración disminuye de forma significativa, algunos componentes pueden alcanzar temperaturas excesivas en muy poco tiempo. En determinados modelos del mercado ya se han documentado averías provocadas por una refrigeración insuficiente, afectando tanto a inversores como a unidades de propulsión o sistemas de carga.

En el caso del Tesla Model 3 y el Tesla Model Y, los especialistas consideran que el diseño del conjunto de intercambiadores térmicos situados en la parte frontal favorece la acumulación de polvo, insectos, hojas y otras partículas. Con el paso de los kilómetros, esta suciedad penetra entre las celdillas del radiador y reduce de forma importante el flujo de aire.

Tesla Model 3 Performance

La consecuencia es una pérdida progresiva de la capacidad de refrigeración. El sistema tiene que trabajar más para mantener las temperaturas bajo control, aumenta el consumo energético y, en determinadas circunstancias, también puede verse afectada la autonomía. Algunos propietarios incluso atribuyen a una supuesta degradación de la batería una reducción de la energía utilizable, cuando parte de esa pérdida de eficiencia podría deberse precisamente a un sistema de refrigeración que ya no trabaja en condiciones óptimas.

Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar una limpieza profesional del conjunto de radiadores cada 80.000 a 120.000 kilómetros. La operación consiste en desmontar parcialmente la zona frontal para acceder correctamente al conjunto de intercambiadores, aplicar un producto específico que elimine la suciedad incrustada y finalizar con un lavado mediante agua a baja presión.

No se trata de una intervención especialmente compleja, pero sí laboriosa, ya que suele requerir entre dos y cuatro horas de trabajo y un coste de unos 180 euros. Además, insisten en que no es una tarea recomendable para realizar sin experiencia, ya que un acceso incorrecto puede dañar componentes del sistema.

En definitiva, una operación de mantenimiento relativamente económica puede ayudar a preservar la eficiencia del sistema de climatización, proteger la batería y evitar averías cuyo coste puede ascender a varios miles de euros. Una intervención poco conocida entre los propietarios, pero que cada vez más especialistas consideran esencial para mantener en buen estado los Tesla Model 3 y Model Y con el paso de los años.

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