
Un SUV eléctrico de 646 CV, 740 km de autonomía y cuatro LiDAR: así es el nuevo Voyah Passion S
La marca de lujo de Dongfeng ha lanzado un nuevo modelo que combina prestaciones deportivas, una avanzada plataforma eléctrica y tecnología de Huawei. Su llegada vuelve a evidenciar las diferencias entre el mercado chino y el europeo, aunque todavía existen importantes incógnitas sobre su posible comercialización en España.

El mercado chino sigue dando muestras de hasta dónde puede llegar la competencia entre fabricantes de coches eléctricos. Cada pocos meses aparece un nuevo modelo que mejora las prestaciones de sus rivales, incorpora tecnologías que hasta hace poco estaban reservadas a coches de lujo y, para rematar, llega con un precio que resulta complicado de entender desde Europa.
El último ejemplo es el Voyah Passion S, un modelo desarrollado por la división de lujo de Dongfeng que quiere hacerse un hueco en uno de los segmentos más disputados del mercado chino. Su propuesta combina un diseño deportivo, que recuerda poderosamente al Xiaomi YU7, un interior cargado de tecnología y unas prestaciones que lo sitúan frente a alternativas bastante más caras. Y aunque por ahora su comercialización está centrada en China, resulta inevitable preguntarse qué posibilidades tendría en Europa.
Estamos ante un F-SUV, con una carrocería de 5,05 metros de largo y 2,00 metros de ancho, mientras que su distancia entre ejes alcanza los 3,00 metros. Unas proporciones que le permiten ofrecer una presencia imponente y un habitáculo amplio, con una silueta deportiva que recuerda en algunos aspectos al Ferrari Purosangue, aunque con un planteamiento mecánico completamente diferente.

En el interior, Voyah ha apostado por una presentación moderna y una fuerte integración tecnológica. El sistema multimedia utiliza Huawei HarmonySpace 5.2, una plataforma que centraliza buena parte de las funciones del coche y que busca ofrecer una experiencia conectada entre el vehículo y los dispositivos del conductor. Todo ello acompañado por un planteamiento que intenta justificar su posicionamiento dentro de la gama alta de Dongfeng.
Pero donde el Passion S empieza a mostrar sus argumentos más interesantes es en el apartado mecánico. La gama arranca con una versión de propulsión trasera que desarrolla 300 kW (408 CV), mientras que la variante de tracción total añade un segundo motor delantero de 175 kW (238 CV), elevando la potencia conjunta hasta los 475 kW (646 CV). Con esta configuración, el fabricante anuncia una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 4,5 segundos.
Son cifras que permiten al modelo chino competir en prestaciones con algunos de los SUV eléctricos deportivos más conocidos del mercado. Además, las versiones superiores pueden incorporar suspensión neumática, una solución que busca mejorar tanto el confort como el comportamiento dinámico de un coche que, por dimensiones y planteamiento, está claramente orientado a viajar.
Hasta 740 kilómetros de autonomía y recargas en solo 10 minutos

Uno de los elementos más interesantes del Voyah Passion S es su plataforma eléctrica, que utiliza una arquitectura de 800 voltios y componentes de carburo de silicio. Esta tecnología permite trabajar con elevadas potencias de recarga y reducir determinadas pérdidas energéticas, algo especialmente importante en un coche con baterías de gran capacidad.
Voyah ofrece dos baterías de química LFP, con capacidades de 81,6 y 98,1 kWh. La versión de mayor autonomía combina la batería grande con la propulsión trasera, logrando una cifra homologada de hasta 740 kilómetros bajo el ciclo chino CLTC. Según nuestra estimación, esto podría equivaler aproximadamente a unos 640 kilómetros bajo el ciclo europeo WLTP, aunque será necesario esperar a una homologación oficial para conocer el resultado definitivo.
La otra gran baza es la velocidad de recarga. Gracias a su arquitectura de 800 voltios y a una batería preparada para trabajar con tasas de carga de hasta 5C, el fabricante anuncia que el Passion S puede pasar del 20% al 80% en solo 10 minutos. Se trata de una cifra anunciada para condiciones favorables, que dependerá tanto de la temperatura de la batería como de la disponibilidad de cargadores capaces de suministrar la potencia necesaria.

Pero posiblemente el apartado más llamativo sea el de la conducción asistida. Voyah ha recurrido nuevamente a Huawei, que aporta su sistema Qiankun ADS 5, acompañado por un despliegue de sensores poco habitual incluso entre los coches eléctricos de gama alta. El Passion S incorpora de serie cuatro unidades LiDAR, una principal de 896 canales y otras tres de estado sólido destinadas a vigilar diferentes zonas alrededor del vehículo.
En total, el sistema dispone de 33 sensores para supervisar el entorno y alimentar las funciones de asistencia a la conducción. Según los datos del fabricante, esta configuración permite detectar obstáculos de apenas 14 centímetros a una distancia de hasta 120 metros. Una capacidad especialmente interesante para identificar pequeños objetos en la carretera, aunque disponer de semejante equipamiento no significa que el coche pueda circular sin supervisión humana.
La apuesta de Voyah también deja una reflexión interesante. Mientras que en Europa muchas marcas siguen cobrando importantes cantidades por determinados paquetes de asistencia a la conducción, en China empieza a ser habitual encontrar sistemas avanzados incluidos desde las versiones de acceso. Otra cuestión será comprobar cómo se comportan fuera de su mercado de origen y qué funciones podrían autorizarse bajo la normativa europea.
Y aquí es donde llegamos al apartado que posiblemente más interese a los compradores: cuánto cuesta realmente este despliegue tecnológico.

El Voyah Passion S se ha lanzado en China en su versión Max, equipada con la batería de 81,6 kWh, con un precio de 229.900 yuanes, unos 27.700 euros al cambio. En el extremo superior encontramos el acabado Ultra+, con tracción total y suspensión neumática, cuyo precio asciende a 279.900 yuanes, alrededor de 33.700 euros. Por supuesto, cifras que poco o nada tendrán que ver si llega a Europa.
En este punto aparece una posibilidad interesante. Dongfeng y Stellantis han explorado una colaboración industrial que podría facilitar la producción y comercialización de modelos Voyah en Europa. Entre las posibilidades mencionadas figura el aprovechamiento de instalaciones europeas de Stellantis, incluida la fábrica francesa de Rennes, aunque por ahora no existe una confirmación de que el Passion S vaya a fabricarse allí.
Una estrategia de producción local permitiría reducir algunos de los costes asociados a la importación desde China, siguiendo una lógica similar a la utilizada por Stellantis en su colaboración con Leapmotor. Sin embargo, fabricar en Europa también implica asumir unos costes industriales diferentes, por lo que tampoco garantizaría unos precios próximos a los del mercado chino.
De momento, la llegada del Voyah Passion S a España no está confirmada, y tampoco existen tarifas oficiales para nuestro mercado. Una hipotética comercialización en el entorno de los 60.000 euros podría situarlo como una alternativa interesante frente a los SUV eléctricos de lujo europeos, pero esa horquilla es únicamente una estimación, no un precio anunciado por la marca.
Lo que sí demuestra este lanzamiento es que la industria china ya no compite solamente por ofrecer coches eléctricos baratos. También está llevando tecnologías avanzadas a segmentos de precio donde los fabricantes tradicionales tienen cada vez más dificultades para responder. Y aunque el Voyah Passion S termine costando bastante más cuando llegue a Europa, si finalmente lo hace, sus características dejan claro que la competencia no va a dar precisamente un respiro.


