
Nuevo Xpeng GX: 750 km de autonomía, carga en 11 minutos y la última tecnología
No se anda con chiquitas Xpeng con su último lanzamiento, el GX. Un F-SUV que irrumpe en un segmento dominado tradicionalmente por los alemanes y donde ahora los chinos han desembarcado como un elefante en una cacharrería.

El nuevo Xpeng GX no es un SUV cualquiera dentro del catálogo de la marca china. Es, directamente, su primera gran apuesta en el segmento de los SUV de gran tamaño, un modelo que llega para jugar en la liga alta y que lo hace con un planteamiento muy claro: cargado de tecnología hasta los dientes, enfoque familiar y dos opciones mecánicas para no dejar fuera a nadie, tanto en eléctrico como con sistema de con extensor de autonomía.
La marca da así un paso importante para subir de nivel y meterse de lleno en un terreno donde hasta ahora tenía poca presencia. Y lo hace con un producto que mezcla diseño muy llamativo, un interior cargado de pantallas y soluciones inteligentes, además de un nivel de potencia y autonomía que lo coloca frente a frente con algunos de los SUV más ambiciosos del mercado.
Diseño exterior, medidas y un enfoque claramente premium

El Xpeng GX apuesta por un diseño que bebe claramente de formas inspiradas en el mundo náutico, con una carrocería muy estilizada y líneas suaves que buscan dar sensación de fluidez. El frontal integra una firma lumínica continua tanto delante como detrás, reforzando esa imagen tecnológica que la marca quiere asociar a su gama alta.
Uno de los puntos más llamativos es su trabajo aerodinámico, con una carrocería que reduce al máximo las interrupciones visuales y logra un coeficiente de resistencia de solo 0.255, algo especialmente relevante en un SUV de este tamaño. También destacan elementos como el capó tipo concha de 2.275 m² o el portón trasero integrado.
En cuanto a dimensiones, estamos ante un modelo claramente grande: 5.26 metros de largo, 1.99 metros de ancho y 1.80 metros de alto, con una batalla de 3.115 mm. Todo ello se apoya en llantas de 22 pulgadas y neumáticos de gran anchura, pensados para reforzar su presencia en carretera.
Interior, tecnología y espacio: un salón rodante para siete pasajeros
Si por fuera ya impone, por dentro el Xpeng GX directamente apuesta por el efecto “salón tecnológico”. El diseño del habitáculo es limpio, con una distribución muy horizontal y materiales que combinan cuero, madera y metal para reforzar la sensación de calidad percibida.
El equipamiento tecnológico es uno de sus grandes argumentos. Cuenta con cuadro de instrumentos de 8.8 pulgadas, pantalla central de 17.3 pulgadas y un enorme sistema de proyección tipo head-up display de 88 pulgadas. Todo ello se complementa con una segunda fila que puede incorporar una pantalla de entretenimiento de 21.4 pulgadas en 3K.
El confort también juega un papel clave. Los asientos traseros pueden reclinarse hasta quedar completamente planos, mientras que el asiento del acompañante delantero ofrece funciones tipo gravedad cero con múltiples regulaciones, masaje y climatización. Además, el habitáculo incorpora iluminación ambiental avanzada con varias capas y m��s de 200 tonos configurables.
Uno de los elementos más curiosos es su sistema de climatización inteligente, capaz de ajustar automáticamente el flujo de aire según la ocupación, la temperatura o incluso la posición de los pasajeros. A esto se suma un sistema de sonido con más de 30 altavoces distribuidos por el habitáculo, incluyendo unidades integradas en los reposacabezas.
En términos de versatilidad, el Xpeng GX puede configurarse con 4, 5 o 6 plazas, con tercera fila abatible eléctricamente y un maletero que parte de 673 litros y puede llegar hasta 1.748 litros.
Sistema de propulsión, autonomía y carga: eléctrico o autonomía extendida

El Xpeng GX llega con dos configuraciones mecánicas bien diferenciadas. Por un lado, una versión totalmente eléctrica, y por otro un sistema con extensor de autonomía que combina motor de combustión con propulsión eléctrica.
La versión eléctrica pura equipa dos motores, con potencias de 160 kW en el eje delantero y 270 kW en el trasero. Monta una batería de 110 kWh, con la que declara una autonomía de hasta 750 km bajo ciclo de homologación CLTC, que vendrán a ser unos 650 km WLTP. En este caso, la recarga del 10 al 80% se puede completar en unos 11.7 minutos, lo que la sitúa entre las más rápidas del segmento.
La versión de autonomía extendida combina un motor de gasolina 1.5 turbo con dos motores eléctricos, ofreciendo potencias de 160 kW delante y 210 kW detrás. La batería es de 63.3 kWh, lo que permite recorrer hasta 430 km en modo eléctrico y alcanzar una autonomía total de 1.585 km. Además, puede recuperar unos 301 km en solo 12 minutos de carga en condiciones óptimas.
Ambas versiones comparten un enfoque tecnológico muy avanzado, con sistemas de asistencia a la conducción de última generación y una potencia de cálculo que alcanza los 3.000 TOPS, pensada para funciones de conducción automatizada en entornos complejos.
Chasis inteligente, seguridad y capacidades avanzadas

Más allá del lujo y la autonomía, el Xpeng GX apuesta fuerte por la dinámica de conducción. Integra un chasis con dirección por cable, suspensión avanzada y sistemas de control que buscan reducir la sensación de vehículo grande.
El sistema puede intervenir en situaciones como hielo, lluvia intensa o pérdida de adherencia, ajustando la respuesta del vehículo de forma automática. También incorpora asistencias de frenada de emergencia capaces de actuar a velocidades elevadas y sistemas de evasión de obstáculos en entornos urbanos y de autopista.
En seguridad pasiva, el SUV utiliza una estructura de una sola pieza de gran tamaño fabricada mediante procesos de alta presión, junto a un total de 11 airbags repartidos por todo el habitáculo, incluidos sistemas específicos para la tercera fila.
A nivel funcional, también incluye capacidades de carga bidireccional, con funciones V2L y V2V de hasta 6 kW, lo que permite alimentar dispositivos externos o incluso ayudar a otros vehículos.
Xpeng GX: precios y posicionamiento en el mercado
El Xpeng GX arranca en China con un precio de pre-reserva de 399.800 yuanes, lo que equivale aproximadamente a unos 52.000 euros al cambio. Un posicionamiento claramente agresivo si se tiene en cuenta que hablamos de un SUV de más de 5.2 metros, con tres filas de asientos, gran carga tecnológica y dos sistemas de propulsión disponibles.
La marca lo coloca directamente en el segmento de los SUV familiares de gran tamaño, compitiendo con modelos como los de marcas chinas emergentes que también están apostando por el lujo tecnológico y el espacio interior como principales argumentos.





