El coche considerado el peor del mundo volverá en 2028 con un precio de solo 12.000 euros

El mítico Yugo prepara su regreso al mercado con una propuesta centrada en el bajo coste y la sencillez; la marca serbia apuesta por una tecnología diferente a la de la mayoría de fabricantes actuales; su objetivo es ofrecer movilidad asequible con un precio que promete dar mucho que hablar.

El coche considerado el peor del mundo volverá en 2028 con un precio de solo 12.000 euros

Publicado: 02/06/2026 10:30

6 min. lectura

Durante décadas, el Yugo arrastró una fama difícil de igualar. Fabricado en la antigua Yugoslavia, este pequeño utilitario pasó a la historia por ser considerado por muchos como uno de los peores coches jamás vendidos en mercados occidentales. Sin embargo, la marca serbia quiere darle la vuelta a esa imagen y ya trabaja en su regreso con una propuesta totalmente diferente.

Tras mostrar un primer adelanto de diseño en Múnich durante 2025, el empresario y profesor universitario serbio Aleksandar Bjelić ha aprovechado la celebración de la SEE Automotive Conference de Belgrado para revelar nuevos detalles sobre el proyecto. Su objetivo es lanzar un coche asequible, sencillo y práctico que se aleje de la escalada de precios que vive actualmente el sector del automóvil.

El nuevo Yugo mantendrá una estética claramente inspirada en el modelo original. Será un compacto de tres puertas con líneas rectas, proporciones contenidas y una imagen clásica reinterpretada para adaptarse a los gustos actuales. La idea es recuperar la esencia del modelo histórico, pero con una tecnología mucho más moderna y adaptada a las necesidades del mercado actual.

El nuevo Yugo apostará por un sistema eléctrico con extensor de autonomía

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Mientras buena parte de la industria acelera hacia la electrificación total, los responsables de Yugo consideran que todavía existen numerosos mercados donde las infraestructuras de recarga siguen siendo insuficientes. Especialmente en los Balcanes y en buena parte de Europa del Este, donde la expansión de los puntos de carga avanza a un ritmo más lento que en otros países europeos.

Por ese motivo, la marca ha optado por desarrollar un sistema eléctrico con extensor de autonomía (EREV). En esta configuración, un motor térmico no mueve directamente las ruedas, sino que actúa como generador para producir la electricidad necesaria que alimenta el sistema de propulsión.

Una de las particularidades de este planteamiento es que no requiere conexión a un cargador externo. Según los responsables del proyecto, el sistema será compatible con distintos tipos de combustible y podría alcanzar consumos de apenas 2,2 litros cada 100 kilómetros en condiciones ideales.

Pero quizás el dato más llamativo sea su precio. Si los planes llegan a cumplirse, el nuevo Yugo arrancará en torno a los 12.000 euros, una cifra muy inferior a las estimaciones iniciales que manejaba la compañía hace apenas un año, cuando se hablaba de unos 20.000 euros.

La gama no se limitará a un único modelo. Aunque el lanzamiento comenzará con el compacto de tres puertas, la plataforma ha sido concebida para dar lugar posteriormente a una familia completa de vehículos. Entre los proyectos contemplados figuran versiones de cinco puertas, una variante comercial destinada al transporte ligero e incluso un descapotable.

En etapas anteriores del desarrollo también se había planteado la posibilidad de incorporar motores de gasolina convencionales con potencias comprendidas entre los 80 y los 130 CV, aunque por ahora la prioridad parece centrarse en la versión eléctrica con extensor de autonomía.

Producción prevista para 2028 y búsqueda de socios industriales

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Como ocurre con cualquier fabricante de pequeño tamaño, la viabilidad económica del proyecto dependerá en gran medida de la capacidad para acceder a tecnologías ya desarrolladas por grandes grupos automovilísticos. Diversas informaciones apuntan a que Yugo habría mantenido contactos con fabricantes como Stellantis o Renault, incluyendo también a Dacia como posible socio tecnológico.

La iniciativa también ha despertado interés fuera de Europa. Según distintas fuentes del sector, varios fabricantes chinos siguen de cerca la evolución del proyecto, conscientes de que un coche de bajo coste podría encontrar hueco en numerosos mercados emergentes.

El calendario planteado por la compañía es especialmente ambicioso. El objetivo pasa por presentar un prototipo completamente funcional durante 2027, mientras que el inicio de la producción en serie quedaría fijado para 2028.

Mientras tanto, la marca también trabaja para desprenderse de la mala reputación que acompañó a sus modelos históricos. Como parte de esa estrategia, Aleksandar Bjelić planea organizar una expedición de larga distancia protagonizada por cinco unidades clásicas del Yugo.

El recorrido unirá la ciudad serbia de Kragujevac con el monte Kilimanjaro, en Tanzania, cubriendo más de 8.000 kilómetros. La iniciativa recupera el espíritu de una expedición similar realizada en 1975 y busca demostrar que, pese a las críticas que recibió durante décadas, el pequeño utilitario balcánico era capaz de soportar condiciones extremas.

Una operación de imagen que acompañará el desarrollo de la nueva generación y que servirá para medir el interés real que sigue despertando uno de los nombres más polémicos de la historia del automóvil europeo.

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