Tesla patenta un sistema de visión que puede hacer innecesario el radar en el futuro

Ni lidar, ni ahora tampoco radar, la tecnología de visión en la que trabaja Tesla en la actualidad está llamada a realizar tareas impensables para un sistema de cámaras poco tiempo atrás. Mientras que muchos fabricantes llenan sus vehículos de múltiples sensores, los de Palo Alto parecen tener prisa por reducir componentes al máximo.

La semana pasada Tesla ha recibido la patente por la que podrá «estimar las propiedades de los objetos utilizando datos de imágenes visuales«. Esto confirma los esfuerzos que la marca estadounidense está poniendo en sus sistemas de reconocimiento de imágenes y del propio entorno del coche eléctrico, en su esfuerzo por conseguir la conducción autónoma total.

La patente de Tesla explica su funcionamiento que se implementará a través de dos redes neuronales capaces de medir las distancias de los objetos utilizando sólo datos de las imágenes.

La primera red neuronal determina la distancia de los objetos de las imágenes capturadas por las cámaras alrededor de un vehículo. Cuando la segunda red neuronal entra en acción se crea material de entrenamiento en forma de imágenes anotadas para la primera red neuronal.

¿Adiós al radar?

El propio Elon Musk ha llegado a sugerir que la lucha de Tesla por alcanzar la visión plena y pura tendera como consecuencia que en un momento dado, ni tan siquiera será necesario usar sensores de radar en el futuro.

Tesla se ha caracterizado siempre por eliminar elementos que parecían imprescindibles en los automóviles tradicionales, como la llave o botón de arranque, u otros elementos que facilitan la vida a bordo y la comodidad de uso del vehículo.

Ahora la marca de Palo Alto, afirma que es necesario encontrar la cantidad correcta de sensores para poner en un vehículo autónomo sin limitar la cantidad de datos que puede capturar y procesar. 

Menos sensores

Por este motivo, los elementos de visión son decisivos para ahorrar costes como los que suponen contar con sistemas lidar, radar, ultrasonidos y otros elementos redundantes, que suponen una sobrecarga del sistema que debe procesar todos los datos y plantean problemas de ancho de banda del sistema del automóvil.

Para Tesla la reducción de elementos es necesaria para disminuir la complejidad y los costes de cada coche eléctrico, por esto «a medida que aumenta el número y los tipos de sensores, también lo hace la complejidad y el costo del sistema».

Según la marca, «los sensores de distancia emisores como los lidar, a menudo son costosos para incluirlos en un vehículo de producción en masa. Además, cada sensor adicional aumenta los requisitos de ancho de banda de entrada para el sistema de conducción autónomo».

Frente a esto Tesla indica que «existe la necesidad de encontrar la configuración óptima de los sensores en un vehículo. La configuración debe limitar el número total de sensores sin limitar la cantidad y el tipo de datos capturados para describir con precisión el entorno circundante y controlar el vehículo de forma segura«.

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