El Citroën Ami se corona como el cuadriciclo ligero más vendido en España en 2021

No lo llames coche, no lo llames cuadriciclo, llámalo «objeto de movilidad». Así se refiere Citroën al Ami, un cuadriciclo ligero eléctrico que puede conducirse con el permiso AM al estar catalogado como ciclomotor. Las ventas comenzaron en abril de 2021 y digamos que no le ha ido nada mal en el mercado español.

El segmento de cuadriciclos ligeros es muy pequeño en nuestro país, ya sean eléctricos o diésel. El Citroën Ami fue vencedor absoluto, con 524 unidades contabilizadas por el Instituto de Estudios de Automoción (IDEAUTO) y 522 unidades anotadas por ANESDOR -fuente que consideramos por omisión, ya que permite comparaciones-. Su liderazgo ya quedó afianzado en el segundo semestre del año, imponiéndose sobre todas las alternativas de combustión de su categoría.

Sobrepasó por poquito al Ligier JS50 dci, de similar propósito y diésel, con 518 unidades. Otros modelos de la categoría, por comparar, han sido Aixam City (380 unidades), Aixam Crossline (338 uds), Microcar MGO dci (287 uds) o Microcar Due (283 uds). Citroën ha logrado posicionar muy bien su «objeto de movilidad» respecto a los habituales de este microsegmento que usan motores diésel.

La mayoría de la clientela ha accedido a un Ami a través de una selección de distribuidores físicos, entre los que hay concesionarios Citroën, servicios oficiales y puntos Eurorepar Car Service. El 54% de los Ami se adjudicaron así, pero es muy relevante que el otro 46% lo hizo por el canal web y las tiendas FNAC -al igual que en Francia-.

Por versiones, más de un tercio de las ventas correspondieron al modelo básico, Ami Ami, accesible a partir de 2 euros al día con sus correspondientes cuotas de entrada y finales, por 7.200 euros. En segundo lugar, el Ami Orange, con casi una de cada cuatro ventas, y ya en segundo plano los Ami Pop y Ami Blue.

Este pequeño vehículo puede recorrer 75 kilómetros, lo que le hace apto para recorridos habituales dentro de poblaciones y sus aledaños por carreteras convencionales. En precio está posicionado cerca de las alternativas con motor diésel, así que es opción lógica para el bolsillo si hay donde enchufarlo. Ya no es solo el ahorro en combustible, es el pírrico mantenimiento que necesita, y que a nivel de diseño está menos visto.

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