Estos son los 10 coches eléctricos menos eficientes del mercado a la venta en 2022

Hay coches eléctricos y coches eléctricos, según va aumentando la variedad de modelos se amplían las diferencias. La energía ni se crea ni se destruye, se transforma, pero decididamente algunos lo hacen mejor que otros. En el peor caso, el consumo energético es inferior al mejor de los diésel o gasolina comparables, aunque otros coches eléctricos pueden ser mucho más eficientes.

En España tenemos la base de datos del Instituto para la Diversificación de la Energía (IDAE), que etiqueta los vehículos por su eficiencia comparándose con otros equivalentes con un sistema de letras A-F. El problema de dicha base de datos es que los vehículos eléctricos no tienen clasificación energética, así que hay que buscarselos garbanzos por otro lado.

¿Qué tal la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) de Estados Unidos? En ella se pueden encontrar los modelos clasificados en base a su homologación, bastante realista, en una unidad denominada mpg-e, es decir, millas por galón equivalentes. Cuanto menor es la cifra, más energía consume el vehículo en cuestión. En base a ese criterio ya podemos elaborar una lista. Para facilitar la comprensión, la hemos pasado a kWh/100 km; empezamos por el más ineficiente y vamos aliviando hasta el décimo:

1) Audi E-Tron S con llantas de 21/22″ – 33,24 kWh/100 km

Teniendo en cuenta que su homologación se acerca peligrosamente a lo que consume un BMW iX que se ha llevado por Autobahn a 170 km/h (y a tope alguna vez que otra), su homologación se nos antoja excesiva. Con 95 kWh resulta difícil hacer 300 kilómetros. Partiendo de un modelo nacido como de combustión interna hay margen para optimizar. Pero Audi, antes de vendernos coches eléctricos más interesantes para todos, tiene que vaciar bolsillos de clientes de alto poder adquisitivo con un gran SUV y casi 500 CV de potencia. Las llantas de 20″ favorecen mucho más consumos razonables, pero las de 21″ y 22″ le quedan muy «reshulonas».

2) Rivian R1S – 30,35 kWh/100 km

Un full-size SUV a la americana, es decir, basado en un chasis de camioneta -electrificada o no, de camioneta- y cambiando la bañera por un habitáculo con tres filas de asientos y mucho espacio. Por mucho que esté optimizado, sigue siendo un vehículo grande, pesado, y con una aerodinámica difícil de mejorar más. Combina una potencia de 800 CV, más típica de un coche de carreras que de un SUV. Dicho todo, se lo podemos perdonar. A Europa llegará algún día, tal vez.

3) Porsche Taycan Turbo S – 29,92 kWh/100 km

Lo de «Turbo» en el nombre lo aceptamos como una licencia poética, ya que es un equivalente a un modelo de gama alta de Porsche, los que tradicionalmente han llevado esa denominación desde el primer 911 Turbo. La homologación es similar al del pick-up Rivian R1T, entendemos que el pick-up hace un mejor uso de la energía, pero no hay que perder de vista que hablamos de uno de los coches de cuatro plazas con mejores prestaciones del mercado y con muchas baterías, 93,4 kWh. Su consumo… meh, es lo de menos.

4) Rivian R1T – 29,92 kWh/100 km

Uno de los pocos pick-up 100% eléctricos que han pisado las carreteras de Estados Unidos, se lleva fabricando desde septiembre a un volumen bajo. Simplemente por tener un chasis reforzado, propio de las torturas de torsión que se le presuponen a un vehículo así, su homologación no puede ser baja, pero habría que compararla con sus equivalentes. De momento es el pick-up más eficiente del mercado en EEUU (en Europa no está a la venta). Con 108 a 180 kWh de baterías la autonomía no es un enorme problema entonces.

5) Jaguar I-Pace EV400 – 27,56 kWh/100 km

El gatito electrificado con cara de mala leche tampoco es un coche precisamente ligero, sumémosle 90 kWh de baterías, la tracción total y una relativa falta de experiencia en Jaguar con este tipo de coches. Hay quien asegura que puede mejorar mucho su rendimiento, como Magna, que dice mejorar en un 30% la autonomía del coche. El consumo es perfectamente soportable, la autonomía limitada ya es otro tema.

6) Audi RS E-Tron GT – 25,86 kWh/100 km

El primo carnal del Porsche Taycan está basado en una excelente plataforma que es únicamente para coches elécrticos, la J1. La versión RS es la más prestacional de la gama y no está orientada al máximo rendimiento, el que quiera hacer más kilómetros tiene otros modelos para elegir. Importa más en este modelo poder alcanzar los 100 km/h por debajo de los 3 segundos, parece mucho más ligero de lo que es. Lo más cercano a sentirse una bola de tenis que golpea Rafa Nadal.

7) Ford Mustang Mach-E GT Performance Edition – 25,54 kWh/100 km

El primer coche eléctrico de Ford de producción masiva tiene muchos elementos para gustar a un segmento creciente de público que quiere la imagen de un crossover, su practicidad, y un nivel de prestaciones mayor de lo normal, sobre todo un GT Performance Edition. Sin tener precisamente las mejores baterías, y sin ser un deportivo de raza, su consumo no es brillante, pero preferible al de cualquier Mustang normal, incluyendo el denostado Iron Duke.

8) Volvo XC40 Recharge Twin – 24,64 kWh/100 km

Pese a las mejoras introducidas en el último restyling, el Volvo XC40 Recharge sigue estando basado en el Volvo XC40, un coche de plataforma global de motores transversales -térmicos- que también puede alojar una versión 100% eléctrica o híbrida enchufable. Su homologación empieza a ser elevada para un coche de su tamaño y su ¿peso? Ah, que supera las 2 toneladas. Pues no hay más preguntas, señoría.

9) Polestar 2 Dual Motor – 23,53 kWh/100 km

Aunque la mona se vista de seda con interiores veganos y ecosostenibles, mona se queda. Sin tener un paquete de baterías -78 kWh- tan capaz como el Model X Plaid, su homologación es peor y desde luego tiene menos potencia. Igual hay que considerarlo más un crossover que un sedán eléctrico al uso. No será el más eficiente de la lista, pero al menos nos ahorraremos discursos de veganos plastas intensos cuando toque hablar de los asientos.

10) Tesla Model X Plaid con llantas de 22″ – 23,01 kWh/100 km

Al tratarse de un SUV y con una potencia de más de 1.000 CV lo raro sería que consumiese poca electricidad, pero teniendo en cuenta la potencia del aparato y que puede acelerar más rápido que muchos Fórmula 1, se le puede perdonar un consumo de «solo» 23 kWh/100 km. Con los rodillos de 22″ obviamente su consumo es más elevado que si nos decantamos por las más racionales llantas de 20″ que vienen de serie. En cuanto a la diferencia que hay con el Audi E-Tron S, vamos a no hacer sangre.

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