Toyota no venderá el bZ4X en Japón, ¿por qué?

A partir de abril comenzará la producción del nuevo coche eléctrico de la marca japonesa, el Toyota bZ4X, que representa todo un avance en su estrategia de electrificación y llegar a las cero emisiones en 2050. El fabricante ha estado apostando por los híbridos y las pilas de combustible desde hace más de 20 años, y ha adoptado los eléctricos con cierta parsimonia.

Sin embargo, esto tiene explicación y la vamos a encontrar sin salir del salón de su casa, Japón. Allí, los particulares no podrán ir a un concesionario y comprar un Toyota bZ4X. En cambio, podrán acceder al coche con un sistema de suscripción mensual a través de la división de movilidad, Kinto, y despreocuparse de cuestiones como los valores residuales o un precio de adquisición más elevado.

Y es que aunque Japón va a la vanguardia en muchas cosas, en materia de coches eléctricos va muy rezagado. El año pasado apenas el 1% del mercado en 2021 fue copado por coches eléctricos. La oferta de los fabricantes domésticos es muy reducida, y si hablamos de modelos importados apenas fueron 8.610 unidades. De acuerdo a la Asociación de Importadores de Japón (JAIA), fue más del doble que en 2020, cuando llegaron al país apenas 3.328 coches eléctricos foráneos.

El Toyota bZ4X ocupa el segmento de mercado del RAV4 pero sin motor de combustión alguno

En un artículo anterior vimos que para estimular la movilidad eléctrica no basta con poner puntos de recarga. De hecho, en Japón algunos han tenido tan poco uso que cuando terminen sus vidas útiles no van a ser reemplazados por otros nuevos, así que el número de puntos de recarga va a ir menguando en vez de crecer. Entre eso, y el escaso éxito de los eléctricos en el mercado de usados, el japonés medio «pasa» de los coches eléctricos. De ahí que Toyota y la patronal de los fabricantes nipones -dirigida por Akio Toyoda- no estén con los eléctricos precisamente a muerte.

El Toyota bZ4X también estará disponible para clientes profesionales (B2B) en modalidades de arrendamiento, pero no para su venta. Resulta curioso que esto vaya a suceder con un coche que da una garantía impresionante, 10 años o un millón de kilómetros manteniendo el 70% o más de su autonomía original. Eso debería tener su traslado a los valores residuales en algún momento.

Según Nikkei Asia, de los 60.000 Toyota bZ4X que van a producirse durante el año fiscal 2022 (comienza en abril y termina en marzo de 2023), apenas el 10% van a acabar en su mercado doméstico. La gran mayoría se irá a Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea, no así a China por los aranceles a la importación. Por todo ello, el bZ4X no será profeta en su tierra, donde los híbridos siguen arrasando.

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