¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora no Permitir

China intenta seducir a los fabricantes alemanes para evitar los aranceles a sus coches eléctricos

China ha encontrado un aliado dentro de la UE para luchar contra los nuevos aranceles a sus coches eléctricos: Alemania, cuyos tres principales fabricantes (BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen) tienen en el país asiático uno de sus principales mercados. Consciente de ello, Pekín les ha ofrecido posibles beneficios si logran convencer a Bruselas para que dé marcha atrás en su giro proteccionista.

Fuentes familiarizadas con el asunto señalan que las autoridades chinas habrían sugerido una reducción impositiva a los automóviles con grandes motores de combustión interna (lo que beneficiaría principalmente al «tridente» premium germano, compuesto por Audi, BMW y Mercedes-Benz) si finalmente se suprimen los aranceles europeos.

El fin de semana pasado, el ministro de Comercio de China, Wang Wentao, mantuvo una conversación telemática con Valdis Dombrovskis, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, en la cual se acordó iniciar consultas sobre la reciente investigación antisubsidios de la UE. Las presiones de Alemania, que se opone frontalmente a los nuevos aranceles, podrían inclinar la balanza en favor de los intereses chinos.

El canciller alemán, Olaf Scholz, afirmaba hace tan solo unas semanas que «el aislamiento y las barreras aduaneras en última instancia hacen que todo sea más caro y que todo el mundo sea más pobre. No queremos cerrar nuestro mercado a las empresas extranjeras, porque tampoco queremos eso para nuestras empresas».

BMW iX3

Alemania, en contra de las medidas proteccionistas de Bruselas

«Dudar del progreso y retrasar la transformación tendría consecuencias amargas. Si hacemos eso, otros nos superarán». Lo cierto es que, a estas alturas de la película, pocos ponen en duda la superioridad de la industria china en materia de vehículos eléctricos; no en vano, los turismos enchufables actualmente suponen casi la mitad de las ventas de coches nuevos del país.

Europa está teniendo problemas para seguirle el ritmo, motivo por el que muchos han visto en los nuevos aranceles una forma de tratar de ganar tiempo, algo que no ha gustado a numerosos sectores. «No queremos cerrar el mercado, queremos competir. Queremos un comercio internacional que se lleve a cabo en condiciones justas y equitativas, y no una guerra comercial mediante aranceles punitivos», explicaba recientemente el ministro de Transporte alemán, Volker Wissing. Los nuevos gravámenes van del 17.4% de BYD al 38.1% de SAIC, que ha sido acusada de no cooperar lo suficiente con las autoridades europeas durante la antes mencionada investigación antisubsidios.

Fuente | Automotive News Europe

Compártelo: Compartir en WhatsApp Compartir en Menéame