
En Alemania ya dan por hecho el regreso del Ford Fiesta como eléctrico gracias a Renault
La alianza FordRenault para el desarrollo de coches eléctricos parece que va a ser el salvavidas que la marca norteamericana necesitaba para recuperar uno de sus modelos más queridos, el Fiesta, que tomará la base del R5.

Ford está pasando por una fase de reestructuración en la que sus alianzas han empezado a ser una parte fundamental en el desarrollo de su gama en Europa. La marca reconoció estar en desventaja de costes frente a otros fabricantes, de ahí que tomase la decisión de dejar de desarrollar sus propios coches en los segmentos más bajos.
Si a eso le sumamos la transición hacia el vehículo eléctrico, que no está teniendo mucho éxito en la marca del óvalo, se entiende mucho mejor que Ford haya tomado la decisión de aliarse con Volkswagen primero, para lanzar los Capri y Explorer sobre la base de la plataforma MEB, y con el Grupo Renault de forma más reciente. Cuando se dio a conocer la noticia, las especulaciones se dispararon sobre qué modelos podrían nacer de esta colaboración.
Ahora, parece que las cosas empiezan a esta más claras, ya que uno de los principales medios automovilísticos en Alemania, auto motor und sport, apunta al 2028 para el regreso de un Ford emblemático y que había salido de la alineación de la marca en 2023: el Fiesta. Los norteamericanos se aprovecharán de la arquitectura AmpR Small francesa para traer al mercado dos modelos de corte asequible, incluido un SUV todavía por definir.

El Ford Fiesta regresará a nuestras vidas, pero convertido en coche eléctrico y asentándose sobre la misma plataforma que Renault 5, 4 y Twingo. Será además el segundo modelo no Renault que siga esta línea, tras el Nissan Micra. Además, hay que tener en cuenta un detalle importante, y tiene que ver con la nueva reglamentación que implantará Europa próximamente.
Hablamos de los futuros coches M1E, que llegarán para impulsar los segmentos de acceso al mercado: coches eléctricos baratos, pequeños y producidos en Europa, eso es lo que quiere la UE. El Fiesta encaja en la ecuación y Ford quiere sacar tajada de la plataforma francesa para volver a impulsar las ventas en el segmento B.
Recordemos que la compañía norteamericana está desarrollando en paralelo su propia plataforma eléctrica, la conocida como Universal EV Platform. Pero dado que Ford está aliada con Volkswagen y ahora con Renault para sacar al mercado europeo coches eléctricos de forma más asequible para ellos, es más que probable que esta arquitectura no llegue a Europa. Tanto el Ford Puma Gen-E, que se produce en Rumanía, como el Mustang Mach-E, importado desde Estados Unidos, cuentan con tecnología propia de la marca.

Las informaciones que llegan desde Alemania ya han marcado en rojo el 2028 para el regreso del Ford Fiesta eléctrico, que debería tomar la estructura de la gama del Renault 5 actual. Esto significaría poder disponer de dos opciones de batería, de 40 y 52 kWh, para autonomías eléctricas de entre 300 y 400 kilómetros, y unos niveles de potencia de entre 120 y 150 CV. Se espera también que los precios ronden los 25.000 euros, aunque la instauración de la nueva normativa europea podría hacer que sea más barato todavía cuando llegue en un par de años.
Ford planea lanzar más coches eléctricos tras el Fiesta, aprovechando su alianza con Renault. Recordemos que en su momento la marca norteamericana vendió aquí un coche más pequeño todavía, el Ka, que medía apenas 3,62 metros, y el Ka+, ya de 3,93 metros. Si Europa cumple con la promesa de potenciar la fabricación de coches pequeños, podría ser la oportunidad para Ford de volver a tener una gama completa de nuevo en nuestra región, en los segmentos A y B, y seguir alimentando el segmento C con nuevos modelos eléctricos. ¿Volverá también el Focus?
Fuente | Focus.de



