
El BMW iX3 baja de precio: el nuevo iX3 40 es más barato que el X3 de gasolina
BMW acaba de ampliar la gama del iX3 con la nueva versión 40, que se convierte en la opción más asequible de toda la familia X3, ya que resulta más barata incluso que el X3 20 xDrive de gasolina, mucho menos potente.

El nuevo BMW iX3 40 ya tiene precio en el mercado español. La versión de acceso del exitoso SUV eléctrico parte de los 63.650 euros; por lo tanto, es más barata que el X3 20 xDrive de gasolina, que cuesta 65.850 euros. Las tornas han cambiado, al menos en el sector premium: los eléctricos salen ya más baratos que sus equivalentes térmicos.
Equipa un motor de 320 CV (235 kW) en el eje trasero, completa el 0 a 100 km/h en 5.9 segundos y alcanza una velocidad punta de 200 km/h. Por comparar, el X3 20 xDrive rinde 208 CV (153 kW) y hace el 0-100 km/h en 7.8 segundos, por lo que es bastante más lento que el modelo eléctrico; eso sí, tiene tracción a las cuatro ruedas.
Su batería de 82.7 kWh de capacidad le proporciona una autonomía de 637 km WLTP. Aunque se queda lejos de los espectaculares 805 km WLTP anunciados por el iX3 50 xDrive (desde 71.850 euros), que equipa un pack de 108.7 kWh, sigue tratándose de un eléctrico perfectamente apto para viajes de larga distancia, algo a lo que también ayuda su sistema de carga.
Y es que, gracias a su avanzada arquitectura de 800 voltios, el iX3 40 puede cargar a una potencia máxima de 300 kW en corriente continua. Esto le permite pasar del 10 al 80% en apenas 21 minutos, lo que lo convierte en uno de los coches eléctricos de origen europeo con la carga más rápida del panorama.

El BMW iX3 40 tiene 637 km WLTP de autonomía
La llegada de esta nueva variante probablemente ayude a potenciar todavía más las ventas del iX3, cuya demanda inicial superó las expectativas de la propia BMW a pesar de que en un primer momento la única versión disponible era la más costosa (50 xDrive). Algo similar ha ocurrido con su principal rival, el Mercedes-Benz GLC EQ, que ha tenido un recibimiento entusiasta por parte del público europeo.
La receta en ambos casos es la misma: una autonomía lo suficientemente amplia como para convencer incluso a los clientes más reacios a dar el salto a la movilidad eléctrica, un precio similar (o incluso inferior) al de su equivalente con motor de combustión interna, y un sistema de carga ultrarrápido que permita hacer los viajes de larga distancia más amenos.

Esta paridad todavía no se ha alcanzado en el sector generalista, donde los coches eléctricos continúan siendo algo más caros que sus equivalentes con motor de combustión interna. Sin embargo, el hecho de que los modelos premium ya estén compitiendo en igualdad de condiciones con sus rivales térmicos nos indica que algo ha cambiado de forma definitiva en la industria: ya no hay vuelta atrás.


