
China hunde sus importaciones de petróleo hasta niveles que no se veían desde 2016 gracias al ascenso del coche eléctrico
China se ha convertido en una de las referencias en implantación de coches eléctricos. Una transformación que está cambiando su consumo de petróleo que ha vivido otro fuerte descenso en sus importaciones con unas cifras que apuntan al peor registro desde 2016.

Las importaciones de petróleo de China continúan perdiendo fuerza y todo apunta a que junio cerrará con un volumen incluso inferior al registrado en mayo. Los datos recopilados por las firmas especializadas Kpler y Vortexa indican que el gigante asiático está importando una media diaria de 6,4 millones de barriles, una cifra que supone un nuevo descenso y que refleja la curva descendente de la demanda.
De confirmarse estas previsiones, sería el ritmo de importaciones más bajo desde octubre de 2016, además de representar una caída del 8% respecto al mes anterior.
En mayo, según los datos oficiales de las aduanas chinas, las importaciones alcanzaron una media de 7,82 millones de barriles diarios, lo que supuso un descenso del 29% en comparación con el mismo periodo del año anterior y del 17% respecto a abril. Si la comparación se realiza con febrero, antes del inicio del conflicto al que hace referencia el informe original, el retroceso fue del 38%. En junio, la diferencia respecto a aquel nivel previo alcanza ya los 4 millones de barriles diarios.
Algunos analistas creen que la demanda china no volverá a los niveles anteriores

Las previsiones de distintas consultoras energéticas apuntan a que la recuperación podría tardar mucho más de lo esperado. Rystad Energy calcula que la destrucción de demanda en China se sitúa entre 200.000 y 600.000 barriles diarios respecto a los niveles previos al conflicto de Irán, y considera posible que esa recuperación no llegue antes de finalizar el año.
Por su parte, Energy Aspects estima que el país podría haber perdido de forma permanente alrededor de 300.000 barriles diarios de demanda de petróleo. FGE NexantECA, en cambio, maneja un escenario todavía más pesimista y prevé que las importaciones podrían reducirse hasta 3,3 millones de barriles diarios durante el trimestre actual.
Sin embargo, no todos los analistas comparten esa visión. Algunos consideran que la reciente moderación de los precios del petróleo podría animar a China a incrementar nuevamente sus compras para reconstruir sus reservas estratégicas, después de recurrir a ellas para amortiguar el impacto que tuvo la interrupción del suministro durante el conflicto.

De hecho, varios expertos sostienen que el país desempeñó un papel decisivo para evitar una subida todavía mayor de los precios internacionales gracias al uso de sus reservas, estimadas en alrededor de 1.000 millones de barriles.
La menor demanda de petróleo también tiene relación con la transformación del mercado del automóvil en China. Los coches eléctricos e híbridos enchufables (NEV) siguen ganando terreno a gran velocidad y ya representan la mayor parte de las ventas de vehículos nuevos. Solo en mayo se matricularon 1,49 millones de coches de este tipo, un 14,4% más que un año antes, alcanzando una cuota de mercado del 56,9%. Es decir, prácticamente seis de cada diez coches nuevos vendidos en el país ya cuentan con algún tipo de sistema de propulsión enchufable.
Aunque el mercado chino atraviesa una fase de desaceleración, la electrificación del parque automovilístico continúa avanzando y se mantiene como uno de los principales factores que explican la bajada de consumo de petróleo. La Asociación China de Fabricantes de Automóviles (CAAM) prevé que durante 2026 se vendan 19 millones de coches eléctricos e híbridos enchufables, un 15,2% más que en 2025, lo que elevaría su cuota hasta cerca del 60% de todas las matriculaciones del año. Un cambio de enorme magnitud que está reduciendo de forma permanente la dependencia del petróleo en el mayor mercado del automóvil del mundo, y un cambio irreversible en un consumo que nunca más volverá.


