
China ya tiene la mayor planta solar marina del mundo: 1.000 MW de potencia en alta mar
China ha conectado la mayor planta solar marina del mundo, una estructura flotante de 1.000 MW situada frente a la costa de Dongying. El parque evita más de un millón de toneladas de CO₂ al año y cubre el 60% de la demanda de un distrito entero.

China va a otro ritmo en implantación de energías renovables, y el último ejemplo es la conexión a la red la mayor planta solar fotovoltaica construida en alta mar. El proyecto, de 1.000 MW, flota sobre las aguas del mar Amarillo y supone un salto cualitativo en la forma de entender las energías renovables.
El parque, bautizado como HG14 offshore solar, ha sido desarrollado por Guohua Investment, filial de China Energy Investment Corp. Se encuentra a 8 kilómetros de la costa de Dongying, en una zona de aguas poco profundas. Ocupa 1.223 hectáreas y la electricidad se transporta a tierra mediante un sistema de cables submarinos de 66 kV.
Un sistema flotante con cifras de récord
Para hacernos una idea de la magnitud, el proyecto ha requerido una inversión de 8.100 millones de yuanes, algo más de 1.160 millones de euros al cambio. Sobre el agua se han instalado 2.934 plataformas de acero de 60 metros de largo por 35 de ancho, sujetas por 11.736 pilotes. Encima de ellas descansan 2,3 millones de módulos bifaciales de 710 W, inclinados a 15 grados.
La elección de ubicación no es casual. Al estar en el mar, las placas trabajan a menor temperatura que en tierra firme y aprovechan el reflejo del sol sobre el agua, lo que mejora su eficiencia entre un 5% y un 15%. Según los cálculos de los promotores, esta instalación generará al año 1,78 TWh, suficientes para cubrir aproximadamente el 60% de la demanda eléctrica del distrito de Kenli.
La batería que estabiliza la red
Uno de los problemas habituales de la solar es su intermitencia. Para solucionarlo, el HG14 incorpora un sistema de almacenamiento de energía de 100 MW y 200 MWh que se encarga de dar estabilidad a la red y permite gestionar mejor los picos de generación. Algo que según los responsables del proyecto, el diseño de la transmisión eléctrica logra aumentar la capacidad en un 20% y reducir los costes unitarios en un 15%.
Comparado con una central de carbón, este parque marino evita la emisión de 1,34 millones de toneladas de CO₂ cada año. Es un ejemplo de cómo invertir en tecnología limpia a gran escala no solo es rentable, sino que coloca a quien lo hace a años luz en competitividad industrial. El resto, como diría el editor de este medio, mejor no lo escribo.


