
China prohíbe una tecnología “peligrosa” en sus coches, pero tan solo en los eléctricos
Ya es oficial lo que se venía rumoreando y comentando en el gigante asiático. El gobierno chino prohibirá que los coches eléctricos lleven tiradores eléctricos para abrir sus puertas a partir del 2027.

Los accidentes mortales en dos Xiaomi SU7 en China el año pasado, en los que se sospechó que los ocupantes no pudieron salir del interior por culpa de los tiradores eléctricos, aceleraron una idea que ya llevaba mucho tiempo en la mente de los reguladores. Ahora se ha hecho oficial: las nuevas normas de seguridad emitidas por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información en el gigante asiático lo establecen muy claro.
Los tiradores eléctricos, manijas ocultas… desaparecerán de los coches eléctricos fabricados en China a partir del 1 de enero de 2027. Para los vehículos que ya han sido aprobados por el organismo regulador y que se encuentren en la fase final de lanzamiento allí, tendrán un par de años de margen, hasta el 2029, para modificar sus diseños.
Se pondrá así final a un diseño que ha sido seguido por muchos fabricantes tras popularizarlo en primera instancia Tesla con el Model S, y que también ha tenido su polémica en el mercado norteamericano. En China se ha llevado incluso al extremo: cerca del 60% de los 100 modelos NEV (eléctricos e híbridos enchufables) más vendidos en los últimos meses llevaban incorporados estos tiradores eléctricos, que se quedan ocultos en la carrocería para presentar un mejor índice aerodinámico y un diseño más elegante.

Esta medida convierte a China en el primer país del mundo en prohibir esta solución de diseño que, curiosamente, solo va a afectar a los coches eléctricos. Los vehículos con motor de combustión que tengan estos “peligrosos” tiradores ocultos podrán seguir incorporándolos. Sin embargo, es de esperar que la eliminación de esta tecnología se contagie al resto de vehículos, y no solo en China.
Los expertos y analistas del sector reconocen el dominio creciente de los fabricantes chinos en la industria global, con los coches eléctricos, las baterías y, más allá, con la tecnología de conducción autónoma. Es de esperar, primero, que la eliminación de las manetas eléctricas se traslade también a los coches que se exporten al extranjero. En aras de apostar por la estandarización, la simplificación en los diseños y el ahorro de costes, el resto de fabricantes podría seguir la misma filosofía, influenciados por China.
«China está pasando de ser simplemente el mayor mercado de vehículos eléctricos a ser un referente en la regulación de las nuevas tecnologías vehiculares. Al adelantarse, Pekín puede utilizar su enorme mercado interno para consolidar los estándares de seguridad que tanto los fabricantes de automóviles chinos como los extranjeros deben cumplir en su país, y que, en última instancia, podrían extenderse con las exportaciones chinas de vehículos eléctricos e influir en las normas globales», afirma Bill Russo, fundador de la consultora Automobility, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Vehículos como Tesla Model 3 o Model Y, BMW iX3, los coches de Xpeng, NIO, Li Auto, Xiaomi… deberán modificar sus diseños. Otras marcas como BYD o Geely ya han hecho lo propio en algunas de sus últimas novedades. La nueva norma china establece la ubicación de las manetas y de la señalización: las puertas, en su parte exterior, deberán tener un hueco de al menos 6x2 centímetros para poder sujetar el tirador mecánico, mientras que en el interior deberá señalarse cómo abrir la puerta en un espacio de al menos 1x0,7 centímetros.
Parece una nueva norma más, pero en realidad supone un cambio histórico en los estándares de seguridad globales. Veremos en los próximos años cómo puede influir China también en este apartado y si el resto de fabricantes sigue su ejemplo: en Estados Unidos, como decíamos, Tesla lleva años en el disparadero mediático por esta tecnología, mientras que en Europa ya se reconoce la necesidad de meter mano en este asunto.
«China lleva una gran ventaja en la comercialización de algunas de estas tecnologías avanzadas, y desempeñará un papel fundamental al adelantarse al resto del mundo en el establecimiento de estándares regulatorios», remata Russo.



