
Los coches eléctricos que serán clásicos de colección en el futuro
Parece que fue ayer, pero hace menos de dos décadas los coches eléctricos eran una excepción en el mercado. Esos modelos pioneros dentro de unos años serán auténticas joyas de colección por ser tan importantes para la historia del automóvil reciente.

Las ventas de coches eléctricos van subiendo mes a mes, año a año en todo el mundo. Cada vez hay más donde elegir, vehículos más avanzados y cada vez son más baratos. Sin embargo, hasta hace no mucho los modelos eléctricos disponibles se contaban con los dedos de una sola mano.
De hecho, estos vehículos eléctricos considerados pioneros están todavía lejos de entrar en la categoría de clásicos o históricos: 30 años en España. Una cosa es entrar en la categoría, y otra bien distinta es albergar el deseo de ser coleccionados, para lo cual el propio vehículo debe contar una historia, debe ser exclusivo, incluso raro.
Pero en el caso de estos coches eléctricos, aunque alguno de ellos parezca un vehículo más, tienen a su favor el hecho de que encarnaron el inicio de una tecnología disruptiva y que está llamada a ser la protagonista en el futuro. No fueron los primeros eléctricos de la historia, pero sí de la era moderna.

En los años 90, podríamos mencionar a dos “rara avis” como Toyota RAV4 EV o General Motors EV1, pero al ser protagonistas al otro lado del charco, en Estados Unidos, dejaremos que conozcáis su historia en estos artículos que publicamos hace unos años: este del RAV4 eléctrico, del que se produjeron apenas 1.900 unidades, y del EV1, que tiene una historia “truculenta” detrás como aquí os cuenta en detalle mi compañero Alber.
Aquí en Europa hubo sus propios "experimentos" en los años 90 por parte de las marcas en tiradas muy bajas, como Citroën Saxo o AX, Peugeot 106, Renault Clio (aquí puedes conocer su historia), FIAT Panda... Estos, mucho más difíciles de encontrar y en época para ser considerados clásicos, serán sin duda los primeros en pasar por las manos de los nostálgicos coleccionistas y en pasar a la categoría de históricos.

¿Serán objeto de colección estos coches eléctricos?
El primero en la lista damos por hecho que sí, que lo será, porque lo reúne todo: su carácter pionero, su exclusividad, su diseño tan particular, la marca que lo fabricó… Hablamos del Tesla Roadster, el original (el de nueva generación lleva años con la promesa de regresar al mercado): entre 2008 y 2012, la marca de Elon Musk apenas fabricó 2.680 unidades, dejando una huella imborrable. Se basó en el chasis del Lotus Elise y llegaba a ofrecer más de 300 kilómetros de autonomía eléctrica, algo destacable para esa época.
Este otro coche eléctrico ha seguido en el mercado con nuevas generaciones, la última el año pasado. El Nissan LEAF puede presumir de ser el primer coche eléctrico compacto producido en serie por un fabricante de calado y que llegó de forma más masiva a Europa a partir del 2011. Su pequeña batería de 24 kWh en sus inicios contrasta con los eléctricos actuales: por entonces homologaba 175 kilómetros de alcance según el viejo ciclo de homologación NEDC; el actual ya ofrece más de 600 km.

Otro eléctrico disruptor, más cercano al Tesla que al Nissan, fue el BMW i3. No el actual, el presentado hace unas semanas: nos referimos al i3 original era un pequeño urbano eléctrico que llamó mucho la atención, sobre todo por su diseño, sus puertas traseras de apertura suicida, su carrocería de fibra de carbono e incluso por aquella variante de rango extendido REX que se sacaron de la manga y que tan poco aportaba. Parecía más bien un prototipo, y por eso en el futuro seguro se convertirá en una joya de coleccionista.
Si mencionábamos el Nissan LEAF, no podíamos dejarnos fuera del tintero al Renault Zoe, otro eléctrico pionero que jugó un papel fundamental para empezar a popularizar la movilidad eléctrica. Pero en este punto me gustaría destacar también el Renault Twizy, el incomprendido cuadriciclo eléctrico de la marca del rombo que revolucionó el mercado y que tan poco éxito tuvo. Sin embargo, su diseño tan peculiar, sus puertas tan particulares y lo divertido que era conducirlo (sin dirección asistida, sin ABS…) seguro que aparece en el corazón de algún coleccionista.

Y no queremos terminar esta lista sin mencionar a otros coches eléctricos modernos pioneros. Quizás no se revaloricen en el futuro, pero forman parte de la historia del automóvil aquí en Europa, como el trío Mitsubishi i-MiEV, Peugeot iOn o Citroën C-Zero. Sus ventas fueron muy limitadas y se concibieron más bien como experimentos, pero sin duda tienen una historia que contar y sentaron las bases para lo que tenemos hoy día en el mercado.
Y vosotros, ¿incluiríais alguno más en la lista?



