
"La electrificación total en 2035 no es posible". El CEO de Renault acusa a la Unión Europea de ser poco realista
Renault ha pedido a la Unión Europea que adopte un enfoque más flexible para evitar la decadencia de la industria automotriz autóctona, defendiendo los híbridos enchufables como una tecnología de transición.

Tras el rotundo éxito del R5, Renault planea seguir electrificando su gama con nuevos lanzamientos. El próximo mes de mayo comenzarán las entregas del Twingo de cuarta generación, mientras que en octubre le seguirá el restyling del Mégane. En diciembre se sumarán otras dos novedades: por un lado la furgoneta Trafic E-Tech, el primer vehículo definitivo por software de la compañía, y por otro el salvaje R5 Turbo 3E, una bestia de 555 CV cuya producción estará limitada a 1.980 unidades.
Además, está previsto que este mismo año todos sus turismos eléctricos (R5, R4, Mégane, Scénic) reciban unas inéditas baterías LFP (litio-ferrofosfato) en sus versiones de acceso. En 2027 se introducirán una serie de mejoras en los R5 y R4, que ganarán unos motores más eficientes, unas baterías NCM (níquel, cobalto, manganeso) de 56 kWh y un sistema de carga más rápido.
Con todos estos cambios, ambos modelos deberían rondar los 500 km WLTP de autonomía. Por otro lado, el SUV ganará una variante con tracción a las cuatro ruedas, la cual probablemente recupere la histórica denominación Savane. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegará en 2028, momento en el que debutará la plataforma AmpR Medium de segunda generación, la cual servirá como base para sus futuros eléctricos compactos (segmento C) y medianos (segmento D). En un principio, los primeros modelos en usarla serán los próximos Scénic y Rafale, que se fabricarán en Palencia.
Más allá de utilizar una arquitectura de 800 voltios compatible con cargas ultrarrápidas (15-80% en 15 minutos), esta plataforma aspira a lograr una reducción de costes del 40% respecto a la generación precedente. También admitirá un extensor de autonomía (EREV), una tecnología que Renault denomina como 'super-híbrida' y que se ofrecerá como opción para aquellos que todavía no se atrevan a dar el salto a la movilidad 100% eléctrica.

"La Unión Europea debe ser flexible"
A pesar de este ambicioso cronograma de lanzamientos, el grupo francés considera poco realista que el mercado europeo vaya a alcanzar la electrificación total para 2035. Por este motivo, François Provost, director general de la compañía, ha instado a la Unión Europea a implementar cambios regulatorios; de lo contrario, advierte de un posible declive de la industria automotriz del viejo continente.
"La electrificación al 100% para 2035 no es posible; la Unión Europea debe ser flexible", ha señalado en una reciente entrevista. Además, también ha pedido una revisión de los objetivos de emisiones para 2030, pues obligarán a que el 50% de las matriculaciones de vehículos nuevos sean de modelos eléctricos. "La electrificación rápida no es realista".

Provost cree que los coches pequeños podrán electrificarse más rápido que los grandes, algo a lo que ayudará la nueva categoría M1E impulsada por Bruselas. En modelos de mayor tamaño, el ejecutivo recomienda apostar por la tecnología híbrida enchufable. "Lo que es absurdo es afrontar los desplazamientos diarios con coches puramente eléctricos con baterías de 100 kWh y un peso de tres toneladas. Los híbridos enchufables son una buena manera de guiar gradualmente a los clientes hacia los vehículos eléctricos".
Fuente | FAZ


