
Los datos de accidentes de los robotaxis de Tesla empeoran y la marca sigue censurando (y manipulando) los detalles
Los últimos reportes sobre la accidentalidad de los robotaxis autónomos de Tesla en Austin siguen dejando muestras realmente preocupantes, sobre todo por cómo lo está gestionando la marca norteamericana y la información que dan al respecto.

Tesla ha realzado en muchas ocasiones su mal llamada tecnología de conducción autónoma total. El sistema FSD de sus coches, que empieza a dar sus primeros pasos en Europa, no alcanza la automatización total que la marca norteamericana sí que está probando en condiciones reales (aunque limitadas) en Austin, Texas.
Y aunque Tesla sigue reafirmándose en que su primer coche autónomo de producción, el Cybercab, se lanzará el próximo mes de abril, el desarrollo de esta tecnología en los Model Y adaptados para conducir de forma autónoma no está marchando del todo bien. O al menos, en lo que respecta a los múltiples incidentes que está sufriendo la compañía.
Un total de 14 incidentes se han reportado desde que Tesla iniciase su programa allá por el mes de junio de 2025. Pueden no parecer muchos, teniendo en cuenta que hasta el día de hoy se cuentan hasta 42 unidades rodando por las calles de Texas (no todas, y ni siquiera todos los coches están operativos). Pero sí que lo son, teniendo en cuenta que en ese tiempo han recorrido 1,2 millones de kilómetros.

Esto significa tener un accidente cada 92.000 kilómetros, muy por encima de lo que las cifras habituales en humanos dicen. Por ejemplo, los datos de seguridad de Tesla aseguran que un conductor humano típico sufre una colisión leve cada 367.000 kilómetros. Es decir: los Robotaxis de Tesla se chocan a un ritmo promedio 4 veces superior a la media, o incluso 8 veces más teniendo en cuenta otros registros de la NHTSA norteamericana.
Ha sido este organismo el que ha compartido los últimos datos de accidentes relacionados con los Robotaxis de Tesla. Y es que la realidad es que estos se deterioran con el paso del tiempo, siendo especialmente llamativo que, tras los últimos registros de cinco nuevos incidentes entre diciembre y enero de 2026, la marca haya decidido empezar a usar sus coches sin el monitor de seguridad a bordo.
Los cinco nuevos y últimos reportes hablan de una colisión con un objeto físico a 27 km/h, contra un poste o árbol a menos de 2 km/h, contra otro objeto fijo a 3 km/h, un accidente con un autobús mientras el Tesla estaba parado y una colisión contra un camión pesado a 6 km/h. Son los registros que tiene la base de datos de informes de incidentes de la Orden General Permanente de la NHTSA para sistemas de conducción automatizada.
El problema adicional es, como comentamos en su día, es en la forma que tiene Tesla de dar los detalles de sus incidentes. La marca se ampara en las disposiciones de confidencialidad de la NHTSA, pero es el único operador de este tipo de tecnología que oculta sistemáticamente los detalles de sus accidentes al público. Otros operadores como Waymo o Zoox proporcionan descripciones detalladas y completas de todos sus incidentes, que son mucho menos números en comparación con los millones de kilómetros recorridos.

Para más inri, se ha sabido que Tesla modificó de forma discreta la calificación de uno de los primeros accidentes que sufrió en el pasado mes de julio: una colisión contra un todoterreno a 3 km/h. Lo que inicialmente fue presentado como un accidente con "solo daños materiales", se presentó en diciembre una tercera versión en la que se elevó la gravedad de las lesiones a "Leve con hospitalización".
Una estrategia que no hace más que plantear más dudas todavía sobre los informes ya conocidos de accidentes, con información censurada y que no se da a conocer al público. Mientras tanto, su gran rival Waymo ha recorrido ya más de 200 millones de kilómetros con una tasa no solo mucho más reducida en comparación con Tesla, sino que también es un 80% inferior en accidentes con lesiones y un 91% inferior en lesiones graves en comparación con los conductores humanos. Unas tasas que sí se corresponden con lo que se busca realmente con la tecnología de conducción autónoma.
Fuente | Electrek



