
Europa quiere que solo estos coches eléctricos puedan recibir ayudas públicas. ¿Otro golpe a China?
La Comisión Europea está preparando nuevas normas para favorecer la producción de coches eléctricos en territorio continental. La última propuesta quiere excluir de las ayudas públicas a los que no cumplan con un mínimo de contenido local.

Europa se encuentra actualmente en una encrucijada política. ¿Seguir poniendo trabas a la entrada de los fabricantes chinos o abrirse y aceptar la realidad del dominio asiático? Con los aranceles proteccionistas instaurados a finales del 2024 ya han dado un paso atrás al dar la opción de un compromiso de precios mínimos.
Pero hay algo que preocupa mucho a los dirigentes europeos, más allá de que los coches eléctricos de última generación sean cada vez más numerosos en nuestro mercado: la alta dependencia de los fabricantes locales con la tecnología y los componentes procedentes de China. Y en esto, ojo, las marcas europeas también están divididas.
El caso es que los últimos reportes apuntan a que la Comisión está preparando un borrador de propuesta de cara a la futura Ley de Aceleración Industrial, que debería darse a conocer el próximo 25 de febrero. En esta propuesta, se quiere exigir que, si un coche eléctrico quiere ser objeto de ayudas públicas estatales, debe cumplir con un mínimo de contenido europeo. Se habla del 70%.
No es una idea nueva, y poco a poco lo estamos empezando a ver en países de la propia UE. Francia fue pionera en este sentido, considerando entre sus políticas de ayudas públicas las emisiones de CO2 generadas durante todo el proceso de fabricación de los coches eléctricos. Algo que, sobre el papel, dejaba fuera de lugar a las marcas que traían sus modelos desde China.

Y sin ir más lejos, España acaba de aplicar algo similar con su nuevo programa de ayudas, el Plan Auto+. Como sabrás, de los 4.500 euros máximo de ayuda que un español puede recibir aquí para comprar un coche eléctrico, el 25% está condicionado a que el vehículo y la batería sean fabricados o ensamblados en un país de la Unión Europea. Lo mismo para los híbridos enchufables, aunque la cuantía máxima es menor.
Europa quiere hacer de esto una norma, estableciendo unas normas básicas de contenido local que puedan proteger la base manufacturera de la UE, en toda su cadena de valor, de la competencia de bajo coste del gigante asiático. Según informa el Financial Times, la nueva norma propone que los coches eléctricos, híbridos enchufables y de pila de combustible que reciban ayudas públicas, tanto en el mercado de coches nuevos como los de renting, cuenten con al menos el 70% de sus componentes originales de Europa.
Ojo, aquí se puede quedar fuera de la ecuación la batería, la cual debería contar también con ciertos componentes fabricados en Europa, aunque en una proporción supuestamente menor. Parece que la dependencia de China en este último campo es demasiado elevada como para implantar una norma tan drástica en el corto plazo. Como compartimos hace poco, expertos de la industria aseguran que Europa no puede desarrollar su negocio del coche eléctrico y, sobre todo, de las baterías, dejando a China al margen.

Así lo ven también algunas marcas, como BMW o Mercedes-Benz, quienes consideran que, de implantarse estas nuevas medidas “anti China”, podrían recibir represalias por parte del gobierno chino. Su presencia en el gigante asiático por parte de estas marcas está cada vez más en el disparadero, como sucedió con las amenazas recientes cuando se aprobaron los antes mencionados aranceles proteccionistas.
Las empresas implicadas siguen apuntando a la necesidad de que Europa mueva ficha. «Sin una acción urgente de la UE, la región podría perder hasta 350.000 empleos debido al efecto combinado de la transición hacia el coche eléctrico y la transferencia de valor fuera de Europa», aseguran desde CLEPA, el grupo de presión de proveedores.
Y mientras tanto, recordemos, seguimos esperando a que Europa termine de definir de una vez por todas la normativa para la nueva categoría M1E, que incentivará a la fabricación de coches fabricados en Europa, asequibles y eléctricos. Un movimiento más que debería ir en la misma línea de este plan europeo, que volverá a tirar de restricciones y regulaciones (otra más) para la industria.
Fuente | Autonews



