
Una IA consigue que las baterías de los coches eléctricos duren hasta un 23% más
Un grupo de investigadores ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial capaz de adaptar la carga rápida al estado real de la batería; el objetivo es reducir el desgaste sin aumentar los tiempos de espera; una tecnología que podría llegar mediante simples actualizaciones de software.

La degradación de las baterías sigue siendo uno de los temores para muchos compradores que están pensando en dar el salto a un coche eléctrico. Aunque los estudios más recientes indican que el desgaste real suele ser menor de lo esperado, mucho menor, los ciclos de carga y descarga terminan pasando factura. Y ahí es donde entra en juego un nuevo avance desarrollado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers, en Gotemburgo, Suecia.
El equipo sueco ha creado un sistema basado en inteligencia artificial capaz de adaptar la carga rápida al estado real de la batería. Según los resultados publicados por los investigadores, esta tecnología puede aumentar la vida útil de la batería hasta un 23% sin necesidad de aumentar los tiempos de carga, uno de los aspectos clave para que esta solución tenga opciones reales de llegar a los coches de producción.
Los investigadores han centrado sus esfuerzos en la carga rápida en corriente continua, conocida por acelerar el deterioro de las baterías frente a las recargas más lentas en corriente alterna. Una situación especialmente importante en sectores como el transporte profesional, taxis o vehículos industriales, donde los tiempos de parada son críticos. Pero también afecta a los turismos particulares, especialmente ahora que cada vez más usuarios realizan viajes largos y dependen de la red pública de carga rápida.
Changfu Zou, profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica de Chalmers, explica que la carga rápida seguirá siendo imprescindible incluso aunque muchos usuarios recarguen habitualmente en casa. La posibilidad de recuperar autonomía en pocos minutos sigue siendo un factor decisivo para aumentar la comodidad y eliminar barreras de entrada al coche eléctrico.
La inteligencia artificial aprende cómo cuidar mejor la batería

El sistema desarrollado por Chalmers utiliza aprendizaje por refuerzo, una técnica de inteligencia artificial donde el algoritmo aprende a tomar decisiones correctas mediante recompensas. En este caso, la IA ha sido entrenada para adaptar constantemente la potencia y la estrategia de carga según el estado de salud de la batería y su nivel de carga.
La clave está en evitar uno de los fenómenos más dañinos para las baterías: el conocido como “lithium plating”. Básicamente, durante las cargas rápidas y especialmente cuando la batería ya tiene cierto desgaste, parte del litio termina depositándose de forma irregular sobre el electrodo en lugar de almacenarse correctamente. Esto reduce capacidad, acelera la degradación e incluso puede generar problemas de seguridad en casos extremos.
Los investigadores destacan que los sistemas actuales aplican prácticamente la misma estrategia de carga independientemente de si la batería es nueva o acumula años de uso. Y ahí es precisamente donde la IA marca la diferencia, ajustando el proceso en tiempo real para minimizar las reacciones químicas dañinas sin penalizar de forma importante la velocidad de carga.
Según Meng Yuan, profesor de la Universidad Victoria de Wellington y antiguo investigador de Chalmers, el sistema demuestra que es posible mantener tiempos de carga similares a los actuales reduciendo notablemente el desgaste a largo plazo. Todo ello además con una implementación relativamente sencilla, ya que podría llegar mediante actualizaciones de software en los sistemas de gestión de batería de los vehículos actuales.
Esto abre la puerta a una evolución especialmente interesante para fabricantes como Tesla, BYD, Hyundai o Volkswagen, que están apostando fuerte por mejorar la velocidad de carga sin comprometer la durabilidad. Porque al final, no se trata solo de cargar más rápido, sino de conseguir que las baterías aguanten muchos más años en buen estado.


