
Ionity encuentra una forma de instalar más cargadores sin esperar años a la empresa eléctrica
Poner en marcha o ampliar una estación de carga no depende únicamente de instalar nuevos equipos, sino que hay un proceso burocrático y sobre todo un proceso administrativo de la empresa energética que suele alargar los plazos años. Ionity ha comenzado a utilizar una solución que permite avanzar mientras espera mejoras en la conexión eléctrica.

Llegar a una estación de carga en plena operación salida y encontrarse todos los puestos ocupados sigue siendo una de esas situaciones que pueden complicar un viaje en coche eléctrico. La solución parece evidente: instalar más cargadores. Pero detrás de cada ampliación hay algo menos visible que también debe acompañar, y que no siempre avanza al ritmo que necesitan los operadores.
Ionity se está encontrando precisamente con ese problema. Según explica la compañía, reforzar una conexión a la red de media tensión puede llevar hasta tres años. Una espera que retrasa nuevas aperturas o impide ampliar estaciones que ya funcionan. Para ganar tiempo, el operador ha empezado a incorporar baterías estacionarias que permiten aprovechar mejor la conexión disponible y aportar potencia adicional cuando hace falta.
La primera instalación de Ionity con este sistema ya está funcionando en Wertheim, en el estado alemán de Baden-Württemberg. Está junto a una salida de la autopista A3, cerca de un McDonald’s y del centro comercial Wertheim Village. Allí, la estación ha pasado de cuatro a seis puntos de carga, equipados con cargadores Alpitronic HYC400. Está previsto añadir otros dos puntos mediante un equipo de ABB de hasta 350 kW.
El sistema de almacenamiento lo suministra el fabricante chino Sungrow y está formado por cuatro módulos, con 1.028 kWh de capacidad y una potencia máxima de salida de 500 kW. Las baterías se alojan en armarios independientes dentro del recinto y trabajan junto a la conexión eléctrica existente. Su misión inicial es permitir la ampliación mientras llega el refuerzo de la red, sin tener que mantener paralizado el proyecto durante toda esa espera.

El funcionamiento es bastante sencillo de entender. Cuando la demanda lo permite, las baterías acumulan energía; cuando llegan varios coches y aumenta la necesidad de potencia, aportan parte de la electricidad que requieren los cargadores. Un sistema de gestión coordina la conexión, el almacenamiento y los puntos de carga para repartir los recursos disponibles y reducir los picos de demanda sobre la red.
Eso no significa que la estación pueda entregar cualquier potencia de forma indefinida. El apoyo depende de la energía almacenada y de las oportunidades que haya para recuperar esa reserva. Pero sí permite atender momentos de mayor afluencia con una conexión que, por sí sola, limitaría más el servicio. Para el conductor, lo interesante es que esa mejora puede llegar antes de que terminen las obras de ampliación del suministro.
Placas solares y baterías para ampliar la red de Ionity

El siguiente proyecto está en Hemsbach, también en Baden-Württemberg, donde Ionity prepara una estación completamente nueva. Contará con doce puntos de carga rápida, una cubierta con placas solares de más de 223 kWp y un sistema de almacenamiento superior a 2.000 kWh. En este caso, las baterías permitirán guardar también la electricidad generada allí para utilizarla más tarde en la recarga de los coches.
La diferencia tiene su importancia. La producción solar no tiene por qué coincidir con las horas en las que llegan más conductores, y almacenar parte de esa energía permite aprovecharla en otro momento. Eso no convierte la instalación en independiente de la red, pero añade una fuente local de electricidad y más margen para gestionar el consumo de la estación.
Christoph Strecker, responsable del despliegue de Ionity, explicó a electrive que la intención de la empresa es ampliar la infraestructura allí donde se necesita y mejorar la experiencia de carga. Dentro de ese planteamiento, el almacenamiento servirá para abrir nuevas ubicaciones, aprovechar mejor la energía disponible y, más adelante, participar también en servicios relacionados con el funcionamiento de la red eléctrica.
Los planes van bastante más allá de estas dos estaciones alemanas. Ionity prevé desplegar alrededor de 50 sistemas de almacenamiento en Europa en 2027, con una capacidad conjunta superior a 20.000 kWh. La compañía trabaja además en su sistema de gestión para coordinar conexiones eléctricas, baterías, instalaciones solares y cargadores, según las necesidades de cada emplazamiento.
A más largo plazo, esas baterías podrían prestar servicios de apoyo a la estabilidad de la red e incluso participar en los mercados eléctricos. Son usos que la compañía está estudiando y que permitirían sacar partido al almacenamiento más allá de las sesiones de carga. De momento, el objetivo más inmediato es facilitar la expansión de las estaciones y reducir las limitaciones de sus conexiones.
Ionity está dando prioridad a las baterías externas porque pueden alimentar varios puntos de carga, independientemente del fabricante de los equipos instalados. También estudia cargadores con almacenamiento integrado, aunque por ahora prefiere la flexibilidad de una instalación compartida. Para quienes viajan en coche eléctrico, el resultado que importa es bastante concreto: disponer de más puestos sin tener que esperar años a que llegue una conexión de mayor potencia.


