
La homologación dice que consumen lo mismo, pero el Rivian R2 gasta hasta un 26% más que el Tesla Model Y en condiciones reales
Siempre hemos dicho que los ciclos de homologación pueden ser una aproximación, pero que siguen estando muy lejos de la realidad. Y es que incluso comparando coches bajo el mismo ciclo, podemos encontrarnos con resultados muy diferentes a los logrados en el mundo real. Es el caso del nuevo Rivian R2, que según el ciclo EPA tiene mejor consumo que el Tesla Model Y. Pero una prueba en condiciones reales ha puesto números a las verdaderas diferencias.

Los protagonistas son dos conocidos, uno a la venta en Europa, el Tesla Model Y en su versión Performance, y el otro uno que está preparando su llegada a nuestro mercado, el Rivian R2.
Según la documentación presentada ante la EPA, el Rivian R2 Performance cuenta con una capacidad útil de batería de 88,67 kWh. Con esa capacidad, el modelo logró una autonomía homologada de 539 kilómetros EPA.
Sobre el papel, esa autonomía ya supera a la del Tesla Model Y Performance, homologado por la EPA con 492 kilómetros. Sin embargo, lo que más llamó la atención fueron sus cifras de eficiencia. A partir de los datos publicados por la agencia, el Rivian R2 Performance con llantas de 21 pulgadas registra un consumo medio equivalente a 16,5 kWh/100 km (3,77 millas por kWh).
En comparación, el Tesla Model Y Performance, equipado de serie con llantas de 21 pulgadas, logra un consumo medio de 19,9 kWh/100 km (3,125 millas por kWh) EPA. En otras palabras, sobre el papel el Model Y Performance necesita más energía para recorrer la misma distancia que el Rivian R2 Performance. Precisamente esta aparente ventaja fue la que dio pie a unas declaraciones del CEO de Rivian sobre una eficiencia comparable a la del Tesla. Sin embargo, como demuestra la prueba independiente realizada posteriormente en condiciones reales, los resultados obtenidos en carretera fueron muy diferentes a los que sugerían las cifras de homologación.
El origen de la confusión está en que los dos modelos no fueron homologados con el mismo procedimiento de la EPA. El Rivian R2 utilizó el ciclo completo de cinco pruebas, mientras que el Tesla Model Y recurrió a un método abreviado con extrapolación de datos. Aunque ambos sistemas son válidos para la homologación, hacen que la comparación directa de las cifras oficiales no sea completamente equivalente.
Para comprobar qué sucede fuera del laboratorio, el canal Out of Specs enfrentó a un Rivian R2 Performance contra un Tesla Model Y Performance, ambos con neumáticos a la presión recomendada, mismo nivel de carga, climatización idéntica, dos ocupantes y recorriendo exactamente las mismas rutas. Se realizaron pruebas a velocidades constantes de 80, 97, 113 y 129 km/h, además de una simulación de conducción urbana con continuas paradas y arranques.
Los resultados fueron claros desde el primer momento. Incluso a la velocidad más baja, donde Rivian esperaba acercarse al Tesla gracias a la función de desconexión del motor delantero, el Model Y necesitó bastante menos energía para recorrer la misma distancia.
Estos fueron los resultados obtenidos:
- A 80 km/h: el Rivian consumió un 18,4% más energía que el Tesla.
- A 97 km/h: la diferencia aumentó hasta el 26%.
- A 113 km/h: el consumo del R2 fue aproximadamente un 20% superior.
- A 129 km/h: la ventaja del Model Y volvió a crecer hasta el 26,5%.

La sorpresa llegó en la simulación urbana. Según las cifras oficiales de la EPA, el R2 debería destacar precisamente en ciudad gracias a su sistema que desacopla el motor delantero para reducir pérdidas mecánicas. Sin embargo, en la prueba real ocurrió justo lo contrario: el Rivian consumió alrededor de un 25% más energía que el Tesla Model Y.
Los responsables de la prueba dejan claro que esto no significa que el Rivian R2 sea un coche eléctrico poco eficiente. De hecho, consideran que ofrece un rendimiento energético muy bueno para un SUV con una carrocería alta y cuadrada. El problema aparece cuando se compara con uno de los referentes absolutos del mercado en eficiencia aerodinámica.
En su opinión, las cifras oficiales de la EPA pueden llevar a interpretaciones erróneas cuando se comparan vehículos homologados mediante procedimientos distintos. En condiciones reales de conducción, tanto en ciudad como en carretera, el Tesla Model Y Performance demostró una ventaja clara en eficiencia energética.
La conclusión es que los sistemas de homologación tienen muchísimo que mejorar. Las pruebas en laboratorio y entornos controlados son el caldo de cultivo para lograr datos erróneos que sirven para confundir a los clientes. Las cifras deberían ser sacadas de datos reales de circulación en diferentes situaciones, que indiquen a los clientes cuál es el consumo en autovía, en ciudad, en carretera, con frio, calor o con lluvia.


