¿Por qué la caída del precio de las baterías apenas se refleja en el precio de los coches eléctricos?

El coste de las baterías ha caído con fuerza durante los últimos años, pero esa reducción apenas se ha trasladado al precio final de los coches eléctricos; un estudio explica cómo los fabricantes han utilizado ese ahorro; además, analiza la evolución del mercado alemán y por qué los modelos más asequibles siguen siendo escasos.

¿Por qué la caída del precio de las baterías apenas se refleja en el precio de los coches eléctricos?

Publicado: 28/07/2026 10:39

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Aunque el coste de las baterías no ha dejado de caer en los últimos años, muchos compradores siguen preguntándose por qué los coches eléctricos no se han abaratado al mismo ritmo. Un estudio realizado en Alemania aporta una respuesta bastante clara: sí han bajado de precio, pero gran parte del ahorro conseguido por los fabricantes se ha destinado a ofrecer vehículos con más autonomía, mejores prestaciones y un mayor nivel de equipamiento.

La investigación, elaborada por el Consejo Internacional para el Transporte Limpio (ICCT), ha analizado 100.000 automóviles comercializados entre 2020 y 2025 en el mercado alemán, el mayor de Europa. Sus conclusiones muestran una realidad muy distinta a la que reflejan los precios de catálogo.

Los coches eléctricos son más baratos que hace cinco años, pero el mercado ha cambiado

¿Por qué la caída del precio de las baterías apenas se refleja en el precio de los coches eléctricos?

A primera vista, los datos parecen contradictorios. El precio medio de un coche eléctrico en Alemania ha pasado de 37.000 euros en 2020 a 53.000 euros en 2025, un incremento que podría hacer pensar que estos modelos son hoy menos accesibles.

Sin embargo, la comparación es engañosa porque el mercado ha cambiado profundamente durante este periodo. Cada vez se venden más coches eléctricos pertenecientes a segmentos medios y superiores, con carrocerías más grandes, motores más potentes y un equipamiento mucho más completo. De hecho, estos representan ya el 73% de toda la oferta eléctrica disponible en Alemania.

Cuando los investigadores comparan modelos equivalentes y descuentan el efecto de la inflación, el resultado cambia por completo. A igualdad de características, el precio real de los coches eléctricos ha caído un 18% entre 2020 y 2025, mientras que los modelos de gasolina y diésel se han encarecido alrededor de un 2% durante el mismo periodo.

La explicación está en la evolución del coste de las baterías. Entre 2020 y 2025, su precio pasó de situarse entre 165 y 185 euros por kWh a una horquilla de 130 a 140 euros por kWh. Si además se corrige el efecto de la inflación, el estudio calcula que la reducción real alcanza el 37%.

Sin embargo, ese ahorro no se ha trasladado íntegramente al precio final. Los fabricantes han aprovechado esa reducción de costes para instalar packs de baterías de mayor capacidad, incrementar la potencia de sus modelos, mejorar el equipamiento o compensar parte de las enormes inversiones realizadas en investigación y desarrollo. El resultado es que la autonomía media de los coches eléctricos vendidos en Alemania ha aumentado aproximadamente un tercio en apenas cinco años.

¿Por qué la caída del precio de las baterías apenas se refleja en el precio de los coches eléctricos?

Los autores consideran que todavía existe margen para que los precios sigan bajando conforme la tecnología madure y los costes de fabricación continúen reduciéndose. Además, el estudio muestra otra tendencia interesante: el peso de la batería en el precio total del coche no deja de disminuir. Si en 2020 representaba alrededor del 22% del coste del vehículo, en 2025 ya supone menos del 19%.

Otro aspecto que refleja el enorme cambio vivido por el mercado alemán es la variedad de modelos disponibles. En apenas cinco años, la oferta de coches eléctricos ha pasado de 38 a 159 modelos, mientras que la gama de vehículos con motores de combustión se ha reducido desde 275 hasta 194 referencias.

No obstante, esa expansión no ha sido uniforme. En los segmentos medios y altos, la oferta eléctrica ya es prácticamente tan amplia como la de los modelos de combustión. En cambio, los coches pequeños siguen siendo la gran asignatura pendiente, con solo 19 modelos eléctricos frente a 35 térmicos disponibles en 2025.

Las conclusiones del estudio reflejan que el mercado del coche eléctrico ha alcanzado una nueva etapa de madurez. La oferta es mucho más amplia, las autonomías son considerablemente superiores y los precios, comparando vehículos equivalentes, ya han comenzado a bajar. Sin embargo, esa reducción todavía pasa desapercibida para muchos consumidores, principalmente porque la mayor parte de los nuevos lanzamientos pertenece a categorías más grandes, equipadas y, por tanto, también más caras.

Fuente | Presseportal

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