
Geely prepara una carga de 2.200 kW que promete recuperar autonomía en solo cuatro minutos
Geely prepara una nueva tecnología de carga inteligente que pretende reducir drásticamente el tiempo necesario para recuperar autonomía de los coches eléctricos; la compañía quiere además controlar mejor el impacto de las recargas de esta magnitud sobre la batería con un sistema que debutará próximamente en uno de sus modelos eléctricos.

Cuando todavía estamos recuperándonos de las mareantes cifras de la carga ultrarrápida de BYD o Xpeng, entre otros, Geely está preparando un nuevo salto en la tecnología de recarga rápida. El fabricante chino ha anunciado que el próximo 23 de septiembre presentará su nueva tecnología de carga inteligente mediante inteligencia artificial, una solución que busca reducir uno de los principales inconvenientes asociados a las recargas de muy alta potencia: el impacto sobre la vida útil de la batería.
La compañía ha elegido para esta presentación el Geely Global Omni Safety Center y ha acompañado el anuncio con un mensaje muy directo: «4-Minute Smart Charging, Worry-Free Journeys», que podemos traducir como «carga inteligente en cuatro minutos, viajes sin preocupaciones». El objetivo es competir directamente en el terreno de las recargas ultrarrápidas, donde BYD también está elevando el listón con su tecnología Flash Charging.
La cifra que más llama la atención en el adelanto de Geely es la de 2,2 MW de potencia máxima, un nivel que supera ampliamente los 1.500 kW anunciados por BYD para sus estaciones Flash Charging. Eso sí, todavía quedan varias preguntas por responder, especialmente cuánto tiempo podrá mantener un coche eléctrico semejante potencia y qué cantidad de energía podrá recuperar realmente durante esos cuatro minutos.

Y aquí es donde entra en juego la inteligencia artificial. Geely asegura que su nueva tecnología no se limita a aumentar la potencia disponible, sino que utiliza un sistema de gestión de la batería capaz de adaptar la estrategia de carga a las condiciones concretas de cada vehículo. El sistema puede tener en cuenta factores como la temperatura de la batería, su estado de carga y las condiciones de utilización para modificar en tiempo real la potencia y la gestión térmica.
La idea responde a un problema conocido desde hace años. Las recargas de muy alta potencia generan más calor y pueden acelerar determinados procesos de degradación de la batería si no se controlan adecuadamente. Geely pretende utilizar algoritmos de inteligencia artificial para anticiparse a estas situaciones y ajustar la carga antes de que la temperatura alcance niveles que obliguen a reducir drásticamente la potencia.
Según la información adelantada por la compañía, el sistema combinará un sistema de gestión de la batería apoyado en un modelo de inteligencia artificial con una arquitectura eléctrica de 800 voltios y una capacidad de carga de hasta 6C. En otras palabras, Geely no está intentando solucionar el problema únicamente aumentando la potencia del cargador, sino coordinando el coche, la batería y el sistema de recarga para conseguir que esa potencia pueda utilizarse de una forma más controlada.

La marca habla de una estrategia personalizada para cada vehículo y cada recarga. El sistema analizaría las condiciones de la batería y el uso anterior para decidir cómo actuar en cada momento, en lugar de utilizar una única programación de carga idéntica para todos los casos. El objetivo es conseguir una recarga extremadamente rápida sin asumir el mismo nivel de degradación asociado tradicionalmente a las cargas de muy alta potencia.
Geely también ha puesto sobre la mesa una cifra de 3.500 ciclos de carga y descarga. Esta cifra, sin embargo, debe interpretarse con cierta cautela: la vida útil en ciclos depende de las condiciones concretas de uso, de la profundidad de las cargas y descargas y de otros factores. Además, las referencias disponibles relacionan los 3.500 ciclos con la batería Short Blade de Geely, por lo que será necesario conocer los datos definitivos de la nueva tecnología cuando se presente oficialmente.
De hecho, Geely ya utiliza baterías Short Blade en algunos de sus modelos y ha destacado anteriormente su capacidad para soportar hasta 3.500 ciclos, además de una elevada resistencia a las cargas rápidas. La compañía también ha trabajado en sistemas de control térmico capaces de ajustar la potencia de carga y descarga en función de las condiciones de la batería.

Por tanto, el anuncio del 23 de septiembre puede ser más importante por lo que hay detrás de esos 2.200 kW que por la propia cifra de potencia. Una estación capaz de entregar semejante cantidad de energía necesita que el coche pueda absorberla y, sobre todo, que la batería sea capaz de hacerlo sin que la temperatura se dispare. El verdadero avance estaría en conseguir mantener una parte significativa de esa potencia durante el tiempo suficiente para recuperar cientos de kilómetros en unos pocos minutos.
La nueva tecnología debutará además acompañada de una evolución del Geely Galaxy E5, del que os hemos hablado esta mañana y que será el primer modelo en incorporar el sistema de carga inteligente. El modelo actualizado será presentado también el 23 de septiembre y permitirá comprobar hasta qué punto las cifras anunciadas por Geely pueden trasladarse a un coche de producción.
La batalla por reducir los tiempos de recarga está entrando así en una nueva fase. Hasta ahora, el camino parecía bastante sencillo: aumentar la tensión, elevar la potencia y utilizar baterías capaces de aceptar más energía en menos tiempo. Geely pretende añadir ahora una capa de gestión mediante inteligencia artificial que permita decidir cómo y cuánto cargar en cada instante, teniendo en cuenta el estado real de la batería.

Esto puede ser especialmente importante a medida que las potencias de carga se acercan y superan el megavatio. En esas condiciones, pequeños cambios en la temperatura de las celdas pueden tener una influencia mucho mayor sobre la potencia que la batería puede aceptar. Si Geely consigue controlar este proceso de forma suficientemente precisa, los cuatro minutos anunciados podrían convertirse en algo más que una cifra publicitaria.
De momento, la compañía ha enseñado las cartas pero no todas las cifras. Los 2,2 MW, los cuatro minutos y la gestión mediante inteligencia artificial son datos anunciados antes de la presentación oficial, mientras que todavía falta conocer qué cantidad de energía se recuperará realmente en esos cuatro minutos, con qué batería, en qué condiciones y qué potencia media será capaz de mantener el sistema.
Será precisamente ahí donde se podrá comprobar el verdadero alcance de esta tecnología. Una cosa es alcanzar momentáneamente 2,2 MW y otra muy distinta mantener una potencia elevada durante buena parte de una recarga. Geely tiene ahora la oportunidad de demostrar que su nueva tecnología puede combinar ambas cosas: carga extremadamente rápida y una degradación contenida de la batería.



