
La presión aumenta sobre España: Alemania destina 3.000 millones al coche eléctrico en 2026
Alemania lanza un plan de ayudas al coche eléctrico con un presupuesto de 3.000 millones de euros. Un movimiento que llega después de la presentación de los ambiciosos planes de Francia e Italia, lo que deja a España como el único gran mercado sin proyecto para 2026.

Mientras en España seguimos esperando una estrategia clara para reactivar la demanda de coches eléctricos, que se supone será presentado este próximo lunes 1 de diciembre, nuestro entorno mueve fichas en unos programas de incentivos que no solo buscan mejorar las ventas, sino recuperar el pulso industrial de su sector automovilístico.
lemania acaba de mover ficha con un nuevo plan de ayudas públicas que podría marcar un antes y un después en su mercado. El Ejecutivo germano ha acordado un paquete de incentivos con un presupuesto de 3.000 millones de euros, centrado en facilitar el acceso al coche eléctrico tanto a las rentas medias, como sobre todo a las bajas.
Tras meses de negociaciones y un encuentro clave en octubre con representantes políticos e industriales, el gobierno alemán, liderado por la CDU/CSU y el SPD, ha dado luz verde a un programa de incentivos que entrará en vigor en 2026 y que busca reactivar la transición del parque móvil hacia la movilidad eléctrica, con una orientación más social que en etapas anteriores.
Hasta 4.000 euros de ayuda, con prioridad para rentas bajas

El nuevo esquema de ayudas establece una subvención base de 3.000 euros por la compra o renting de un coche eléctrico puro o un híbrido enchufable. Esta cantidad puede aumentar hasta 4.000 euros en función del número de hijos a cargo (500 euros adicionales por hijo, hasta un máximo de 1.000 euros), lo que refuerza el enfoque de apoyo a las familias.
Para acceder a la ayuda, el ingreso anual del hogar no debe superar los 80.000 euros netos, y este umbral se ampliará en 5.000 euros por cada hijo. También se contempla un refuerzo específico para los hogares con ingresos especialmente bajos, aunque los detalles exactos todavía están pendientes de concretar.

En principio, se esperaba que este plan entrara en vigor el 1 de enero de 2026, según las filtraciones de medios alemanes, aunque algunas condiciones han cambiado. Por ejemplo, solo se subvencionarán los coches con un precio neto inferior a 45.000 euros, y con una emisión de CO₂ inferior a 50 g/km. Esto dejaría fuera de la ecuación a los híbridos enchufables más contaminantes, limitando la ayuda a los modelos realmente eficientes.
También se ha planteado incluir en el plan los coches eléctricos de segunda mano, lo que permitiría ampliar el impacto del programa a más compradores, aunque aún está por confirmar.
España, sin hoja de ruta ni presupuesto

Mientras tanto, en España seguimos sin un plan nacional de ayuda a la compra de coches eléctricos que tenga continuidad, claridad y, sobre todo, presupuesto suficiente. Los programas anteriores, como el MOVES, han sido objeto de constantes críticas por su lentitud, complejidad burocrática y falta de impacto real en las ventas.
Frente a los 3.000 millones de euros que Alemania va a destinar al impulso de la movilidad eléctrica, en nuestro país no hay cifras concretas sobre un nuevo plan estructural más allá de promesas genéricas.
Una falta de incentivos coherentes y bien diseñados que sigue siendo uno de los mayores frenos al despegue del coche eléctrico en España, que además arrastra una de las cuotas de mercado más bajas de Europa.
Alemania, Francia e Italia han demostrado en los últimos años que una política fiscal bien planteada sí puede acelerar la adopción de estas tecnologías. Ahora, Alemania vuelve a marcar el camino con una apuesta decidida que combina ayuda social, objetivos ambientales y apoyo industrial. La pregunta es: ¿a qué espera España para reaccionar?



