
Xpeng lanza un SUV eléctrico con hasta 750 km de autonomía, 7 plazas, dirección sin conexión mecánica y precio desde 53.000 euros
La oferta en los segmentos premium de los grupos chinos no para de evoluciones y el último ejemplo es un nuevo SUV eléctrico de Xpeng que llega con un enfoque muy tecnológico y un interior pensado para el confort; combina gran autonomía y una propuesta poco habitual en el mercado.

Xpeng ha abierto hace unas horas los pedidos de su último lanzamiento. El GX. Un nuevo F-SUV eléctrico que llega con una propuesta tecnológica poco habitual en el mercado. Combina una elevada autonomía, un interior muy avanzado y un sistema de dirección sin conexión física, además de una versión con extensor de autonomía para quienes buscan más versatilidad.
Este modelo, presentado oficialmente el 15 de abril, llega con dos configuraciones y un precio de partida de 399.800 yuanes, unos 53.000 euros al cambio, posicionándose en el segmento de los SUV eléctricos premium. Su debut en público tendrá lugar durante el Salón del Automóvil de Pekín 2026.

Desde el primer vistazo, queda claro que este modelo apuesta por una imagen moderna. El frontal prescinde de parrilla tradicional y adopta un diseño cerrado, acompañado por una firma lumínica continua que recorre todo el ancho. En el lateral, una línea de cintura muy marcada conecta los grupos ópticos, mientras que detalles como las manillas ocultas o el techo flotante refuerzan su carácter tecnológico.
En cuanto a dimensiones, hablamos de un SUV de 5,26 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,80 metros de alto, con una generosa distancia entre ejes de 3,11 metros. Esto se traduce en un interior muy amplio, especialmente pensado para ofrecer confort en las tres filas de asientos.
Interior tecnológico con dirección “steer-by-wire” y hasta 3.000 TOPS

El habitáculo es uno de sus puntos fuertes. El diseño envolvente integra un volante de dos radios con sistema steer-by-wire, es decir, sin conexión mecánica directa entre volante y ruedas, algo todavía muy poco habitual en coches de producción. A esto se suma una gran pantalla central flotante de 17,3 pulgadas con resolución 3K y una iluminación ambiental que recorre todo el interior.
Las plazas traseras no se quedan atrás. La segunda fila incorpora una pantalla abatible para entretenimiento, una pequeña mesa lateral y soluciones modulares como un soporte magnético. En la parte delantera, los asientos ofrecen masaje en 16 puntos, ajustes eléctricos avanzados y ventilación y calefacción, además de una curiosa configuración “gravedad cero” para el copiloto.
La tercera fila también destaca por su versatilidad, con respaldos que pueden reclinarse completamente hasta quedar planos, algo poco habitual en este tipo de SUV. Todo el conjunto busca posicionarse como una alternativa tanto familiar como orientada al confort premium.

En el apartado tecnológico, el sistema de conducción asistida es otro de sus grandes argumentos. Integra una capacidad de cálculo de hasta 3.000 TOPS, lo que permite gestionar algoritmos de inteligencia artificial, fusión de sensores y toma de decisiones en tiempo real. En la práctica, esto se traduce en un sistema capaz de interpretar entornos complejos y mejorar la conducción automatizada.
Bajo el capó, este SUV ofrece dos enfoques distintos. Por un lado, una versión eléctrica pura con doble motor, uno en cada eje, que alcanza una potencia de 270 kW por unidad. Esto le permite ofrecer una autonomía de hasta 750 kilómetros bajo ciclo CLTC, una cifra que lo sitúa entre los modelos más capaces del mercado.

Por otro lado, también estará disponible como eléctrico con extensor de autonomía (EREV). En este caso, monta un motor térmico 1.5 turbo que actúa como generador, acompañado de dos motores eléctricos con una potencia combinada de 210 kW. Esta variante logra una autonomía eléctrica de 430 kilómetros, mientras que la cifra total combinada asciende hasta 1.585 kilómetros, eliminando prácticamente la ansiedad por la carga.
En ambos casos, el enfoque es claro: ofrecer un SUV grande, tecnológico y capaz de cubrir tanto el uso diario en modo eléctrico como los viajes largos sin depender completamente de la infraestructura de recarga.
El precio de salida, situado en torno a los 53.000 euros, lo coloca en una posición competitiva frente a otros SUV eléctricos de gran tamaño en su mercado natal, especialmente teniendo en cuenta su nivel de equipamiento y su apuesta por tecnologías poco extendidas como la dirección sin conexión mecánica. Queda por saber cómo será el coste en Europa, donde suele crecer de forma sustancial.
Con este lanzamiento, Xpeng quiere dar un paso más en su estrategia para reforzar su gama en segmentos superiores, en un momento en el que el mercado se vuelve cada vez más exigente tanto en autonomía como en innovación.


