
Un nuevo estándar para medir los costes y emisiones del reciclaje de baterías
La expansión del coche eléctrico han puesto sobre la mesa un desafío incómodo pero inevitable: qué hacer con las baterías cuando alcanzan el final de su vida útil. Para responder a esta necesidad un grupo de expertos han desarrollado un modelo computacional pionero conocido como la herramienta modular de ciclo de vida.

Este sistema ha sido desarrollado por la institución alemana Fraunhofer FFB y la cátedra PEM de la Universidad RWTH de Aquisgrán han diseñado un modelo computacional pionero conocido como la herramienta modular de ciclo de vida.
Este nuevo sistema permite comparar de forma homogénea los diferentes procesos de reciclaje de las baterías de iones de litio. Hasta ahora, evaluar la sostenibilidad y la rentabilidad de estas tecnologías resultaba muy complejo debido a la gran variedad de métodos, requisitos energéticos y tasas de recuperación existentes en el mercado.
Una estructura modular para analizar toda la cadena

La principal ventaja de este modelo es que no analiza cada tecnología de forma aislada, sino que divide todo el proceso en fases claramente diferenciadas. El sistema abarca desde la preparación y el tratamiento previo del material hasta la recuperación final de los valiosos componentes metálicos.
Dentro de cada fase, los usuarios pueden configurar diferentes tecnologías de manera flexible. Por ejemplo, es posible simular cómo afecta el cambio de una técnica de trituración específica al conjunto de la cadena de reciclaje. De este modo, los operadores pueden comprobar de forma inmediata el impacto exacto que una modificación técnica tiene tanto en los costes económicos como en las emisiones de dióxido de carbono.
Una base sólida para la industria y las inversiones
El software integra una completa base de datos que vincula los flujos de materiales con métricas económicas y medioambientales. El sistema calcula los gastos operativos, los costes de inversión, el consumo energético, los ingresos obtenidos por los materiales recuperados e incluso los factores locales como la procedencia de la electricidad o los costes laborales.
Con esta herramienta, tanto los fabricantes de coches eléctricos como las empresas de reciclaje disponen de un recurso clave para optimizar sus procesos, identificar puntos críticos de contaminación o gasto y tomar decisiones estratégicas de inversión de cara a la futura expansión industrial del sector.
Fuente | Fraunhofer


