
Renault aprendió a desarrollar eléctricos de forma más rápida y barata en China, y pronto lo aplicará en los nuevos R5, Scenic y Rafale
Renault reducirá el tiempo de desarrollo de sus futuros coches eléctricos a apenas dos años gracias a una nueva estructura organizativa inspirada en los fabricantes chinos. El primer modelo desarrollado bajo este nuevo método será el próximo Rafale.

Renault llevó a cabo gran parte del desarrollo del nuevo Twingo en China, donde ha establecido el centro de I+D ACDC (Advanced China Development Cente). Esto permitió reducir el tiempo y el coste de desarrollo significativamente: el urbanita apenas tardó dos años en llegar al mercado, siendo uno de los pocos modelos europeos en lograr un precio similar al de sus rivales chinos.
Ahora, Renault está reorganizando su departamento de ingeniería a través de un proyecto que busca implantar en sus equipos europeos todo lo aprendido en China con el objetivo de diseñar coches más rápido y de forma más barata. ¿El resultado? Una drástica simplificación de los proyectos, una reducción de la plantilla del 20% para finales de 2027 y un plan de formación orientado a la electrificación y el software.
A partir de ahora, cada proyecto se dividirá en menos de 30 módulos; es decir, aproximadamente un tercio menos que antes, lo que se traducirá en una mayor velocidad en la toma de decisiones. "Aún no está todo listo al 100%, pero es suficiente para empezar", señala Philippe Brunet, director de tecnología de Renault. "Todos los proyectos que entren en fase de desarrollo a partir de noviembre comenzarán con esta configuración".
"Antes había 45 módulos; eso era consecuencia de una estructura organizativa obsoleta. Creo que 30 es una cifra muy buena. Teniendo en cuenta que los chinos están entre los más eficientes, es más o menos lo que vimos allí". El primer modelo desarrollado bajo esta nueva fórmula será el nuevo Rafale, que llegará a finales de 2028 y será el encargado de estrenar la nueva plataforma RGEV Medium 2.0.

Renault es una empresa más ágil que grupos más grandes como Stellantis o Volkswagen
También se ha asignado al Technocentre francés otros dos proyectos: el nuevo Scénic (que empleará la misma plataforma que el Rafale) y una evolución significativa del R5. No está claro si se trata de la ya conocida actualización para dotar al superventas eléctrico de unos motores más eficientes y unas baterías LFP más asequibles y capaces, o si se tratará de cambios todavía más profundos.
En paralelo, Renault seguirá colaborando con el centro ACDC en varios proyectos. A pesar de que tiene una menos envergadura que otros grupos europeos como Stellantis o Volkswagen, su menor escala le da una mayor agilidad. El objetivo de Renault es imitar la estrategia de las marcas chinas, que realizan actualizaciones periódicas en sus modelos eléctricos.

"No vamos a fabricar un coche que haga acrobacias. Estamos intentando crear innovaciones tecnológicas útiles, que no sean solo para lucirse. El Renault 5 es un coche que tiene una imagen tecnológica para los clientes, y se vende. Ya hemos dado un primer paso, y estamos en proceso de dar el segundo para la generación de 2028".
Fuente | Les Echos


