El Volkswagen e-Golf no pasa las pruebas de choque en Estados Unidos, y tensa la relación con los trabajadores

La relación entre los trabajadores y Volkswagen no pasa por su mejor momento. Una deslocalización ha supuesto la pérdida de 20.000 puestos de trabajo en los últimos 10 años, algo que provoca que cualquier roce se torne en peligroso. Es el caso sufrido por el Volkswagen e-Golf. La versión eléctrica del popular compacto, que está tensando todavía más la relación entre empresa y sindicatos.

Al parecer, el e-Golf ha fallado en su intento por pasar las pruebas de choque en Estados Unidos. Un inesperado resultado que ha provocado algo poco habitual en los alemanes, la improvisación.

 

Después del mal resultado, VW ha tenido que modificar algunas partes del coche, pero ante la falta de espacio en la línea de montaje, ha tenido que recurrir a la mano de obra humana para trasladar piezas de acero de una parte de la fábrica de Wolfsburgo a la otra. Algo que no ha gustado nada a los propios trabajadores.

No ha sido el único problema. El pasado verano la línea de montaje del e-Golf ha estado parada durante tres semanas por las vacaciones de los empleados encargados de esa línea. También un fallo en la conexión de los robots que se encargan de gran parte del trabajo, ha provocado retrasos, y las críticas de los trabajadores ante la excesiva automatización.

 

No dejaría de ser una anécdota de no ser precisamente por la tensa relación entre los propios trabajadores y empresa. Algo que no ayuda a presentar un plan de recortes, que pretende reducir los gastos en unos 5.000 millones de euros en los próximos años, y que afectará de nuevo a la plantilla.

Y os estaréis preguntando ¿cual ha sido el resultado de los crash test en Europa? Pues curiosamente la versión eléctrica no ha pasado por este test. La variante con motor de combustión ha logrado las cinco estrellas euroNCAP, pero la eléctrica a pesar de incrementar un 20% su peso, no ha sido sometida a esta prueba.

Vía | Autonews

 

Compártelo: