¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora no Permitir

BMW apuesta decididamente por el hidrógeno y recibe una nueva ayuda mil millonaria de la Unión Europea

BMW está plenamente comprometida con su estrategia de electrificación. Dentro de muy poco se hará realidad una nueva página en la historia de la marca bávara con la llegada de la Neue Klasse, la nueva plataforma que la va a impulsar en el mercado de los coches eléctricos.

Esta misma plataforma podría ser también clave para otra tecnología que los alemanes están desarrollando y en la que, a diferencia de los coches eléctricos, no todas las marcas están teniendo el mismo protagonismo. Hablamos del hidrógeno, y más concretamente de la pila de combustible.

BMW planea empezar a fabricar a escala vehículos de pila de combustible a partir del año 2030, en un proyecto que ahora ha recibido un impulso importante gracias a la ayuda de 1.400 millones de euros por parte de la Unión Europea. Estos fondos, llamados ‘Hy2Move’, están destinados únicamente a proyectos de hidrógeno y de movilidad.

BMW planea arrancar la producción en masa de sus coches de pila de combustible en 2030.

Los de Múnich, que llevan ya tiempo probando una flota de SUV X5 con pila de combustible (los iX5 Hydrogen) son los únicos fabricantes de coches incluidos en la última ronda de financiación comunitaria. Otras marcas de renombre, como Airbus o Michelin, también han recibido fondos.

En el caso de los SUV bávaros, utilizan una mecánica de pila de combustible alimentada por hidrógeno con 401 CV de potencia. Cuentan con dos tanques de almacenamiento de plástico reforzado con fibra de carbono de 700 bares, capaces de contener unos 6 kg de hidrógeno para alcanzar los 504 kilómetros de alcance WLTP.

El hidrógeno, clave en Europa

Para la UE, el hidrógeno forma parte de la estrategia para lograr la neutralidad de carbono en la región para el año 2050, hasta el punto de ser declarado Proyecto Importante de Interés Común Europeo, tomando el mismo cáliz e importancia que las baterías para los coches eléctricos o los semiconductores, por ejemplo.

El BMW iX5 Hydrogen ya se prueba en diferentes zonas del planeta como proyecto piloto de la marca bávara.

Se espera además que esta importante inyección económica, de la que BMW tendrá su parte del pastel, pueda desbloquear otros 3.300 millones de euros en inversiones privadas, según reconoció la propia Comisión Europea. Según sus estimaciones, las 11 empresas involucradas que participarán en sus 13 proyectos escogidos podrían crear 3.300 nuevos puestos de trabajo para el 2031 cuando estén implementados.

En el mercado automovilístico son pocas las marcas que están apostando por el desarrollo del hidrógeno. Una situación en la que los altos costes de producción, la escasísima red de hidrogeneras en el mundo suponen un auténtico freno y la reducida eficiencia energética frente a los coches eléctricos de batería (22 frente al 73%, respectivamente) siguen siendo barreras inquebrantables de momento. En lo que a infraestructura se refiere, el Parlamento Europeo quiere que haya una estación de repostaje de hidrógeno cada 100 kilómetros en las principales vías de nuestra región.

Stellantis quiere producir 100.000 vehículos con pila de combustible de hidrógeno al año para 2030

Por el momento, BMW, que hará que sus eléctricos y futuros coches de hidrógeno compartan plataforma para abaratar costes de desarrollo y producción. Otros fabricantes comprometidos son Toyota, el Grupo Hyundai, Honda y el Grupo Renault, que siguen poniendo su grano de arena en una tecnología que aspira a ser una de las más importantes para reducir las emisiones contaminantes en el transporte.

Fuente | Automotive News Europe

Compártelo: Compartir en WhatsApp Compartir en Menéame