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Esta gran batería estacionaria de sodio se carga al 90% en 12 minutos

Las baterías de sodio se han convertido en muy poco tiempo en una interesante alternativa en el transporte, pero sobre todo en soluciones como el almacenamiento estacionario. Un sector donde la baja densidad energética no tiene tanta importancia, y que está comenzado a instalar las primeras grandes baterías que sirven de respaldo para las redes eléctricas y para almacenar los excedentes de las fuentes renovables.

La primera gran estación de almacenamiento de energía con baterías de sodio está situada en China, y ya está trabajando. Una instalación formada por celdas del fabricante local Fulin, que entró en funcionamiento el 11 de mayo en Nanning, capital de la región autónoma Zhuang de Guangxi, en el sur de China.

Su capacidad de almacenamiento inicial es de 10 MWh, pero está preparada para recibir posteriores ampliaciones que la llevarán una vez terminada hasta los 100 MWh.

La empresa de servicios públicos de China ha dicho que la instalación utiliza 22.000 celdas de batería de iones de sodio de 210 Ah que se cargan al 90% en apenas 12 minutos.

Una vez que el proyecto alcance los 100 MWh, podría liberar 73.000 MWh de energía limpia cada año. Eso es suficiente para alimentar a 35.000 hogares y reducir las emisiones de dióxido de carbono en 50.000 toneladas al año.

En una entrevista con la Televisión Central de China, Gao Like, gerente de la sucursal de Guangxi de China Southern Power Grid, dijo que la eficiencia de conversión de energía de su sistema de almacenamiento de energía con baterías de sodio supera el 92%. Es comparable a la eficiencia de los sistemas comunes de almacenamiento de baterías de iones de litio, que se sitúan entre un 85% y un 95%.

Chen Man, ingeniero senior de China Southern Power Grid, dijo que una vez que el almacenamiento de energía con baterías de sodio entre en la etapa de desarrollo a gran escala, su coste se puede reducir entre un 20% y un 30% al de las baterías de litio actuales.

Esto se puede lograr mediante mejoras adicionales en la estructura de la batería, el proceso de fabricación, la utilización del material y el ciclo de vida, reduciendo así el coste de almacenamiento de energía por kWh.

Las baterías de sodio a gran escala están ganando impulso debido a sus menores precios y a la abundancia de materias primas en comparación con las baterías de litio. Los retos a superar por esta tecnología son su menor densidad energética, y su menor vida útil respecto a químicas como las robustas LFP. Aspectos que están mejorando paulatinamente.

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