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Un juzgado ordena la devolución del dinero a un cliente del Volkswagen ID.3 después de un infierno de fallos

El Volkswagen ID.3 ha sido un gran intento por parte de Volkswagen con su primer coche diseñado desde cero como eléctrico. Pero los múltiples problemas de software han ensombrecido el resultado de denominado como «sucesor del Golf» que se ha quedado muy lejos en cuanto a ventas de los objetivos. Un modelo que en su primera generación ha sido una fuente de dolores de cabeza para sus propietarios.

Uno de los casos más llamativos nos llega desde Noruega. Allí, una familia convencida con el coche eléctrico decidió en 2021 añadir a su «flota» un nuevo eléctrico. El cuarto que compraban. Un Volkswagen ID.3 que se sumaba al ID.4 que ya tenían, además de un Jaguar i-Pace y un Kia Soul.

Pero desde el primer momento, el ID.3 parecía tener vida propia y los errores no se hicieron esperar. Y es que un dato demuestra que esta unidad ha sido extremadamente problemática, entre 2021 y 2023, el coche ha pasado 8 veces por el taller, y no se han podido solucionar sus problemas.

Estos han sido múltiples, y han sido catalogados por la Asociación de automovilistas de Noruega (NAF) que ha realizado una serie de pruebas donde han visto como las luces largas que no se adaptan al entrar en los túneles, deslumbrando al resto de vehículos, o que el coche se detenía de forma espontánea, indicando un error en el motor. También han indicado que los sensores del coche tienen vida propia, funcionando de forma absolutamente errática.

Hasta 30 horas para cargar

Volkswagen ID.3

Pero el principal problema ha llegado de la mano de un sistema de carga que se negaba a aceptar una carga que no fuese la de emergencia.

Esto suponía que los propietarios no podían usar los puntos de carga públicos, y el vehículo solamente cargaba usando el cargador para un enchufe convencional, Schuko. Algo que supone una espera de hasta 30 horas para cargar su batería al completo.

Un problema que ha sido analizado múltiples veces por el concesionario, sin lograr dar con la solución. Algo que ha supuesto la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de la familia, que exigió la recompra del coche por parte de la marca.

El concesionario aceptó su parte de culpa, ofreciendo la recompra de coche por 230.00 coronas, o 20.000 euros al cambio. Una cifra por debajo de las 316.000 coronas que costó el coche en su momento, 27.500 euros al cambio.

Ante esta perspectiva, los propietarios decidieron acudir a los juzgados para solicitar la devolución íntegra del coste del vehículo. Una petición que finalmente ha sido aceptada por el juez, que ha condenado al concesionario a devolver el dinero, y además a pagar los intereses de demora, lo que ha supuesto una factura final de 343.000 coronas, 29.860 euros al cambio.

Un dictamen que el concesionario ha aceptado, y que no recurrirán. A pesar de esto, el cliente se queja del mal trato que ha recibido en todo momento por parte del vendedor, que ha acusado a los propietarios de mentir sobre el estado del vehículo, y que el problema era un mal uso por parte de los clientes.

La buena noticia es que estos problemas de las primeras generaciones han sido solucionados con posteriores actualizaciones y cambios de algunos elementos, por lo que los nuevos modelos, además de bajar de precio, están dando un resultado mucho mejor de lo que ofrecían los primeros.

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