
Decían que era imposible: China pone en marcha el mayor portacontenedores 100% eléctrico del mundo
Muchos pitonisos habituales en los medios de comunicación llevan años diciendo que es imposible electrificar el transporte pesado. Pero China ha vuelvo a demostrar que no hay imposibles para ellos y ha iniciado las pruebas en mar abierto del mayor buque portacontenedores totalmente eléctrico construido hasta la fecha.

China ya tiene navegando en fase de pruebas al que es el mayor buque portacontenedores 100% eléctrico del mundo. El Ning Yuan Dian Kun ha iniciado sus ensayos en el mar tras completar todo el proceso de equipamiento, instalación y verificaciones técnicas, marcando un nuevo hito en la electrificación del transporte marítimo.
El pasado 1 de febrero, este coloso de 10.000 toneladas zarpó desde el condado de Hukou, en la ciudad de Jiujiang (provincia de Jiangxi), rumbo a la zona de pruebas de Shanghái. Allí, entre el 6 y el 13 de febrero, se someterá a una intensa batería de ensayos antes de recibir luz verde para operar comercialmente.
Un gigante eléctrico de 10.000 toneladas con 19.000 kWh de batería...extraíbles!!!
Construido por Jiangxi Jiangxin Shipbuilding Co., Ltd., el Ning Yuan Dian Kun es el primer buque marítimo inteligente de 10.000 toneladas desarrollado íntegramente en China y propulsado exclusivamente por electricidad. No hablamos de un híbrido ni de un sistema de apoyo: es completamente eléctrico.
Sus cifras impresionan. Mide 127,8 metros de eslora, 21,6 metros de manga y 10,5 metros de puntal. Puede transportar hasta 740 contenedores estándar de 20 pies (740 TEU) y alcanzar una velocidad máxima aproximada de 11,5 nudos.
El corazón del sistema lo forman 10 baterías en contenedores intercambiables, que suman una capacidad total de hasta 19.000 kWh. Estas alimentan dos motores de propulsión de imanes permanentes de 875 kW cada uno.
Uno de los aspectos más llamativos es su sistema de recarga. El Ning Yuan Dian Kun puede conectarse a suministro eléctrico en puerto mediante alta tensión, pero además permite sustituir rápidamente las baterías levantando y reemplazando los contenedores que las alojan. Es decir, no solo puede cargarse: también puede “cambiar” sus baterías como si fueran módulos independientes, reduciendo tiempos de inactividad.
A esto se suma un sistema fotovoltaico instalado a bordo que aporta energía renovable adicional durante las operaciones.
Durante los ensayos en Shanghái se comprobará el rendimiento del suministro eléctrico en contenedores, el comportamiento de los motores en diferentes condiciones de carga, las prestaciones del casco y los sistemas de navegación autónoma. Solo tras superar estas pruebas podrá entrar en servicio comercial.
Navegación autónoma y cero emisiones también en puerto

Más allá de la propulsión eléctrica, el Ning Yuan Dian Kun también presume de un elevado nivel de digitalización. Integra una plataforma de control inteligente y una sala de máquinas automatizada.
Cuenta con funciones de navegación autónoma en aguas abiertas, que incluyen supervisión en tiempo real del entorno del buque, percepción visual en cualquier condición meteorológica, planificación de rutas, operación no tripulada en determinados escenarios y sistemas automáticos de prevención de colisiones. Todo ello permite cambiar entre distintos modos de navegación según las necesidades.
Según los responsables del proyecto, el objetivo es que el buque opere con cero emisiones tanto en el mar como atracado en puerto, incluso durante las operaciones de carga y descarga. Un paso clave si se quiere reducir la huella de carbono del transporte marítimo costero, uno de los grandes pendientes del sector.
El proyecto no ha pasado desapercibido en China. En 2025, la iniciativa de investigación y aplicación del buque marítimo portacontenedores eléctrico de 740 TEU fue incluida en la lista nacional de proyectos de demostración de tecnologías avanzadas verdes y bajas en carbono (segunda tanda). La intención es clara: desarrollar un modelo replicable y escalable de transporte marítimo costero sin emisiones de carbono.
Si todo sale según lo previsto, este gigante eléctrico estará pronto operando de forma comercial. Y aunque no sea un coche eléctrico, su planteamiento modular de baterías y su apuesta por las cero emisiones demuestran que la electrificación no entiende de tamaños. Desde el coche más pequeño hasta un portacontenedores de 10.000 toneladas, la transición ya está en marcha.


