El primer coche eléctrico con batería de sodio ya es una realidad y tiene una ventaja clave frente al litio

El fabricante chino Changan ha presentado el primer coche eléctrico de producción con batería de sodio. Una tecnología que destaca por su gran rendimiento en climas extremadamente fríos y que abre la puerta a coches eléctricos más adaptados a distintos mercados y necesidades, con una química que además será más barata.

El primer coche eléctrico con batería de sodio ya es una realidad y tiene una ventaja clave frente al litio
Changan Nevo A06

Publicado: 11/02/2026 09:15

6 min. lectura

El primer coche eléctrico de producción con batería de sodio ya es una realidad. Y no hablamos de un prototipo de laboratorio ni de una tirada testimonial: el Changan Nevo A06 será el encargado de estrenar a gran escala esta tecnología que promete cambiar las reglas del juego.

Detrás del proyecto está CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, que acaba de poner en marcha la producción en serie de su batería de sodio Naxtra. La marca china ha superado recientemente unas durísimas pruebas de invierno en Mongolia Interior, donde las temperaturas caen muy por debajo de lo que la mayoría de coches eléctricos están preparados para soportar.

Según las pruebas realizadas, el Changan Nevo A06 pudo cargar sin problemas a unos -30°C y siguió funcionando con normalidad incluso a -50°C. Pero lo más llamativo llega a -40°C: en esas condiciones, la batería mantuvo más del 90% de su capacidad original. Una cifra que, hoy por hoy, es muy difícil de conseguir con las habituales baterías LFP, que suelen acusar de forma notable las temperaturas extremas.

La batería de sodio elegida por Changan tiene una capacidad de 45 kWh. En el ciclo de homologación chino CLTC anuncia una autonomía cercana a los 400 kilómetros. Es una cifra modesta que la sitúa en la órbita de otros modelos de acceso con baterías LFP similares, pero con un punto diferencial claro: su rendimiento en frío es muy superior y las pérdidas de autonomía en condiciones extremas son mucho menores.

Durante los ensayos en Mongolia, CATL comprobó que estos paquetes de sodio podían entregar más potencia de forma sostenida en frío intenso que sus equivalentes LFP, sin el desplome de autonomía que muchos conductores han sufrido en olas de frío. Para mercados donde el invierno no es una anécdota, sino parte del día a día, esta diferencia puede ser decisiva.

Una alternativa más abundante y potencialmente más barata

El primer coche eléctrico con batería de sodio ya es una realidad y tiene una ventaja clave frente al litio

CATL considera que el inicio de la producción en masa de su batería de sodio marca el comienzo de una nueva etapa de “doble química”. Es decir, que los fabricantes podrán elegir el tipo de batería más adecuado según el uso y el mercado de cada modelo.

La lógica es sencilla. Para un coche eléctrico que vaya a circular habitualmente en zonas con temperaturas bajo cero, el sodio puede ser la mejor opción. Para modelos donde prime la máxima autonomía o las recargas ultrarrápidas, el litio seguirá teniendo mucho que decir.

Además del rendimiento en frío, el sodio tiene otro argumento potente: es muchísimo más abundante que el litio. Se estima que es hasta 1.000 veces más común y está disponible en muchas más regiones del mundo. Eso reduce la dependencia de determinados países y puede aliviar tensiones en la cadena de suministro. Para quienes critican el impacto ambiental y geopolítico de la extracción de litio, esta tecnología supone una alternativa interesante.

El primer coche eléctrico con batería de sodio ya es una realidad y tiene una ventaja clave frente al litio

A esto se suma que las baterías de sodio presentan un menor riesgo de descontrol térmico, lo que se traduce en un plus de seguridad. Y si la producción alcanza grandes volúmenes, el coste también podría reducirse, facilitando el lanzamiento de coches eléctricos más asequibles, aunque con autonomías contenidas.

Ahora bien, el litio no se queda quieto. CATL también ha anunciado avances importantes en sus nuevas baterías de litio 5C. Según la compañía, estas pueden conservar el 80% de su capacidad original tras 3.000 ciclos completos de carga en condiciones ideales de 20°C, incluso utilizando puntos de recarga muy rápidos.

Traducido a kilómetros, hablamos de alrededor de 1,7 millones de kilómetros antes de que la degradación empiece a ser preocupante. Una cifra que supera con creces la vida útil de la mayoría de coches eléctricos.

En el aspecto de la carga rápida, CATL asegura que su tecnología permite pasar del 0% al 100% en unos 12 minutos en condiciones óptimas. Una promesa que apunta directamente a uno de los grandes temores de los usuarios: que las recargas frecuentes en cargadores rápidos acorten la vida de la batería.

En definitiva, el Changan Nevo A06 no solo estrena una nueva química, sino que abre la puerta a una diversificación real en el mundo de los coches eléctricos. El sodio no viene a sustituir al litio de la noche a la mañana, pero sí a ocupar un espacio muy concreto donde puede marcar la diferencia. Y viendo los resultados en frío extremo, no parece una apuesta menor.

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