
Las baterías de sodio de CATL se montarán en hasta 20.000 coches eléctricos este mismo año
CATL estima que este año se fabricarán entre 10.000 y 20.000 coches eléctricos equipados con sus novísimas baterías de sodio, que prometen un coste reducido, un rendimiento estable a temperaturas extremas, una amplia vida útil y tasas de carga muy elevadas.

CATL ha confirmado su objetivo de iniciar la producción en masa de sus nuevas baterías de sodio a lo largo de este mismo año. El gigante chino planea utilizar esta tecnología tanto en el sector del almacenamiento energético estacionario como en el de los vehículos eléctricos. Ni Jun, director de producción, estima que en 2026 se producirán entre 10.000 y 20.000 automóviles equipados con estas nuevas baterías.
Los primeros fabricantes en utilizarlas serán Changan y GAC, aunque es de esperar que más adelante sean adoptadas por otras marcas. Las baterías de sodio de CATL destinadas a vehículos eléctricos se venderán bajo la submarca Naxtra. La compañía afirma que, si bien no reemplazarán a las de litio, sí que podrían terminar representando el 30-40% del mercado.
Una de las principales ventajas de las baterías de sodio es su buen rendimiento a baja temperatura: a -40 ºC, retienen aproximadamente el 90% de su capacidad; además, pueden empezar a cargarse inmediatamente incluso con las celdas congeladas a -30 ºC. Su estabilidad térmica permite simplificar los sistemas de refrigeración, pues con una tasa de carga de 5C, la temperatura apenas aumenta 5 ºC.
Las baterías Naxtra ofrecen una densidad energética de 175 Wh/kg, cifra cercana a la de las baterías LFP (litio-ferrofosfato). Inicialmente, permitirán el desarrollo de coches eléctricos con hasta 500 km CLTC de autonomía; sin embargo, el objetivo de CATL es llegar más adelante a los 600 km CLTC. Esto debería lograrse con su tercera generación de baterías de sodio, que ya está en desarrollo.

Las baterías de sodio de CATL ofrecen una densidad energética de 175 Wh/kg
Otra de las ventajas de esta tecnología es su menor coste: CATL calcula que para finales de año se igualarán los costes entre las baterías de sodio y las LFP a nivel de celda; por otro lado, una vez se haya escalado lo suficiente la producción, podrían llegar a ser hasta un 30% más baratas (no debemos perder de vista que el sodio es más abundante y asequible que el litio).
Su vida útil rondará los 10.000 ciclos, si bien para sus sistemas de almacenamiento energético estacionario Tener Sodium, CATL estima que podrán durar hasta 15.000 ciclos. Sobre el papel, también admiten tasas de carga más elevadas. Por último, su huella de carbono es inferior a la de las baterías de litio; además, son más fáciles de reciclar.

Algunas firmas occidentales como Renault o Stellantis ya han mostrado interés por las baterías de sodio, si bien no está claro si recurrirán a CATL a pesar de que actualmente ambos grupos cuentan con sendos acuerdos de colaboración con la empresa china para el suministro de baterías LFP.
Fuente | CnEVPost


