BYD y CATL se lanzan a por la tecnología solar que puede cambiarlo todo

Los grandes grupos chinos están apostando fuerte por una nueva generación de tecnología solar con perovskita que promete llevar a la fotovoltaica a un nuevo nivel; grandes empresas como BYD y CATL ya están en la carrera con el objetivo de transformar no solo la energía, sino también el futuro del coche eléctrico y la independencia energética global.

BYD y CATL se lanzan a por la tecnología solar que puede cambiarlo todo

Publicado: 30/03/2026 08:00

6 min. lectura

China lleva años dominando el sector de la energía solar gracias a las celdas de silicio, apoyándose en una capacidad industrial descomunal, economías de escala y un control prácticamente total de la cadena de suministro global. Pero ahora el gigante asiático está empezando a mirar más allá de esta tecnología, consciente de que el siguiente salto puede marcar la diferencia durante décadas.

En ese contexto aparece una nueva protagonista: las células solares de perovskita. Más de 100 empresas chinas se han lanzado a una carrera contrarreloj para llevar esta tecnología al mercado, entre ellas dos pesos pesados del sector energético y del coche eléctrico como BYD y CATL. No se trata de una simple evolución, sino de un posible cambio de paradigma.

Por qué la perovskita puede cambiar las reglas del juego

El gran avance de las perovskitas: mantienen el 80% de rendimiento tras 1.080 horas

Las actuales placas solares basadas en silicio han alcanzado un nivel de madurez muy alto. Son eficientes, sí, pero también rígidas, requieren procesos de fabricación intensivos en energía y están cada vez más cerca de su límite teórico de rendimiento. Es decir, queda poco margen para seguir mejorándolas de forma significativa.

Aquí es donde entran las perovskitas. Este material, con una estructura cristalina muy particular, permite algo que hasta ahora parecía impensable: fabricar células solares mediante procesos similares a la impresión, reduciendo costes y aumentando la flexibilidad. Además, se pueden ajustar para captar diferentes longitudes de onda de la luz, lo que abre la puerta a nuevas configuraciones mucho más eficientes.

Uno de los puntos clave está en las llamadas células tándem, que combinan una capa de perovskita sobre una base de silicio. Esta configuración ya ha logrado superar el 33% de eficiencia en laboratorio, una cifra muy por encima de lo que el silicio puede conseguir por sí solo. Y no solo eso: la capa de perovskita, al ser semitransparente, también actúa como protección para el silicio, mejorando su durabilidad.

Pero lo realmente interesante es su versatilidad. Las perovskitas permiten crear superficies ligeras, flexibles e incluso semitransparentes. Esto significa que elementos cotidianos como fachadas, ventanas o techos pueden convertirse en generadores de energía.

Y aquí es donde entran en juego fabricantes como BYD y CATL. Para ellos, el potencial es enorme. Imagina un coche eléctrico cuya carrocería no solo protege a los ocupantes, sino que también genera electricidad mientras está aparcado. Una recarga lenta pero constante que puede marcar la diferencia en el día a día. Además, esta tecnología encaja perfectamente con sus negocios de almacenamiento energético, donde cualquier superficie puede convertirse en una fuente adicional de energía.

La ventaja china y el impacto global

La energía solar rompe su techo: una nueva celda de perovskitas alcanza el 30% y apunta a la producción masiva

China no solo cuenta con un gran número de empresas compitiendo en este campo, sino con algo aún más importante: una integración total de capacidades industriales y tecnológicas. La experiencia acumulada en la fabricación masiva de paneles solares de silicio les da una ventaja clave para escalar rápidamente nuevas tecnologías como la perovskita.

A esto se suma el conocimiento en materiales y durabilidad que aportan gigantes como CATL y BYD, acostumbrados a trabajar con baterías y sistemas que deben resistir años de uso intensivo. El gran reto ahora es lograr que estas nuevas células solares sean estables a largo plazo. El primer fabricante que consiga lanzar un panel de perovskita con una vida útil de 20 años no solo ganará una cuota de mercado, sino que podría hacerse con una posición dominante en el sector energético global.

El respaldo del Gobierno chino, junto con una cadena de suministro profundamente integrada y una clara apuesta por la innovación, sitúan al país en una posición privilegiada para repetir el éxito que ya logró con el silicio.

Pero este movimiento no es solo industrial, también tiene un fuerte componente estratégico. La dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo uno de los puntos débiles de muchas economías, incluida la china, que importa gran parte de su petróleo y gas. Apostar por tecnologías como la perovskita permite reducir esa dependencia y reforzar la seguridad energética.

Además, en un mundo cada vez más inestable, donde los conflictos pueden afectar al suministro energético, contar con soluciones locales y descentralizadas se convierte en una ventaja competitiva clave. Las ciudades, los sistemas de transporte e incluso la industria pueden beneficiarse de una red energética más resiliente.

Por último, no hay que olvidar el impacto internacional. Muchos países en desarrollo buscan soluciones energéticas asequibles y fáciles de desplegar. En ese escenario, la tecnología renovable china no solo se convierte en una herramienta para generar electricidad, sino también en una palanca de influencia global.

Este artículo trata sobre...

Pixel