
XPeng negocia comprar una fábrica de Volkswagen en Europa para fabricar coches eléctricos
Nuevo movimiento sísmico chino en Europa. Si hace unos días eran BYD y SAIC lo que confirmaban sus planes de expansión industrial en Europa, ahora le toca el turno a una de las empresas más dinámicas del momento, XPeng, que negocia con Volkswagen la posible compra de una fábrica en Europa para ampliar su producción de coches eléctrico.

XPeng sigue moviendo ficha en Europa. El fabricante chino de coches eléctricos estaría negociando con Volkswagen y otros grupos automovilísticos la posible compra de una fábrica en territorio europeo, una operación que permitiría acelerar su expansión internacional, aumentar su capacidad de producción fuera de China, y evitar los elevados costes arancelarios y logísticos.
La información llega desde Financial Times, que asegura que las conversaciones entre ambas compañías ya están en marcha. Según explicó Elvis Cheng, responsable de XPeng para el noreste de Europa, la marca está buscando una ubicación adecuada para producir localmente y reducir así su dependencia de terceros fabricantes.
Actualmente, XPeng produce los modelos destinados al mercado europeo en las instalaciones de Magna Steyr, en Austria. Sin embargo, la capacidad disponible se quedará muy corta para cumplir con los planes de expansión de la marca que busca de forma acelerada aumentar el ritmo de producción para sostener su expansión en el continente.
Además, XPeng también estaría valorando levantar una planta completamente nueva. Según el propio Cheng, algunas fábricas de Volkswagen serían “algo antiguas”, lo que podría complicar una adaptación rápida a las necesidades de producción de una nueva generación de coches eléctricos. Un aspecto que podría favorecer su localización en España, un mercado que está siendo objeto de deseo de los grupos chinos.
Volkswagen busca salida para parte de sus fábricas en Europa

La posible operación llega en un momento delicado para Volkswagen. El grupo alemán atraviesa una profunda reestructuración industrial con la que pretende reducir costes, ajustar producción y recortar decenas de miles de empleos en Europa.
Dentro de ese proceso, Volkswagen estudia qué hacer con parte de su capacidad industrial infrautilizada. Hace apenas unas semanas, el director ejecutivo del grupo, Oliver Blume, reconocía que la compañía estaba abierta a explorar acuerdos con fabricantes chinos interesados en utilizar plantas europeas que actualmente no trabajan a pleno rendimiento.
La relación entre Volkswagen y XPeng no es nueva. Ambas compañías mantienen una alianza estratégica en China desde 2023, cuando el grupo alemán invirtió alrededor de 700 millones de dólares para hacerse con cerca del 5% del capital del fabricante chino.
Fruto de esa colaboración, recientemente comenzó la producción del primer modelo desarrollado conjuntamente para el mercado chino. Un movimiento que demuestra hasta qué punto Volkswagen necesita reforzar su posición en el mayor mercado mundial de coches eléctricos, donde la competencia local se ha vuelto extremadamente agresiva.
Para XPeng, expandirse fuera de China también se ha convertido en una prioridad. El recorte de ayudas públicas a los coches eléctricos en su mercado doméstico ha obligado a muchos fabricantes chinos a buscar crecimiento en Europa y otros mercados internacionales.
La posibilidad de fabricar directamente en Europa permitiría a XPeng reducir costes logísticos, evitar parte de los aranceles y mejorar su capacidad de respuesta comercial. Pero al mismo tiempo es un símbolo de la decadencia industrial del sector automovilístico alemán, que ha entrado en una fase de recortes, despidos y reducción de producción, fruto de su poca visión de futuro y nefasta gestión que le ha costado el mercado chino, y que es cuestión de tiempo que le cueste el europeo.


