
China sentencia a los coches de gasolina: los eléctricos ya dominan más del 61% del mercado
China ha dado un paso histórico en su transición hacia el coche eléctrico; más del 61% de los coches vendidos en abril fueron eléctricos o híbridos enchufables; las marcas locales dominan ya un mercado donde los modelos de gasolina empiezan a desaparecer de los rankings de ventas.

El mercado chino del automóvil acaba de marcar un antes y un después. En abril de 2026, los coches eléctricos e híbridos enchufables lograron por primera vez superar el 60% de cuota en las ventas de turismos, dejando a los modelos con motor de combustión en una situación cada vez más delicada. La transición está siendo tan rápida que ya solo queda un representante térmico entre los diez coches más vendidos del país.
Los últimos datos de ventas muestran hasta qué punto China ha acelerado su transformación. De los diez modelos más matriculados en abril, nueve correspondieron a coches eléctricos o híbridos enchufables. El único superviviente de gasolina fue el Geely Coolray, que logró colocarse en octava posición. Y aun así, quedó muy lejos del líder del mercado.

El coche más vendido del mes fue el Geely Xingyuan, también denominado Geely Galaxy EX2 en mercados internacionales, con 34.727 unidades entregadas. Detrás se situaron pesos pesados como el Xiaomi SU7, que sigue consolidándose como uno de los grandes fenómenos del año con 26.826 matriculaciones, y el Tesla Model Y, que cerró abril con 22.990 unidades.
La clasificación también dejó espacio para otros modelos muy populares como el Li Auto i6, el Changan Qiyuan Q05, el BYD Sealion 06 EV, el BYD Yuan Up, el Leapmotor A10 y el BYD Dolphin. Todos ellos forman parte de una ofensiva cada vez más agresiva por parte de las marcas chinas, que están desplazando a los fabricantes tradicionales a una velocidad inesperada.
Lo más llamativo es la rapidez del cambio. En marzo todavía había cinco coches de combustión dentro del top 10 de ventas en China. En enero eran siete. Apenas unos meses después, el mercado prácticamente los ha borrado del mapa.
El desplome de la combustión acelera el cambio de era en China

Las cifras generales del mercado ayudan a entender la magnitud del fenómeno. Durante abril se vendieron en China 1,384 millones de turismos, lo que supone una caída interanual del 21,5%. Sin embargo, la parte más golpeada ha sido la de los coches de combustión.
Mientras que las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables alcanzaron las 849.000 unidades, los modelos térmicos se desplomaron hasta apenas 530.000 matriculaciones. Esto representa una caída del 37% respecto al mismo periodo del año anterior.
Como resultado, la penetración de los llamados NEV —la categoría que engloba eléctricos e híbridos enchufables— alcanzó ya el 61,4% del mercado chino. Un salto enorme si tenemos en cuenta que hace apenas un año la cuota era casi diez puntos inferior.
Detrás de este crecimiento hay varios factores. El aumento del precio de los combustibles acelerado por la guerra en Irán sigue empujando a muchos compradores hacia alternativas eléctricas, pero también está cambiando la percepción del consumidor chino. Hace unos años, el coche eléctrico era visto como una opción secundaria o experimental. Ahora, para muchos conductores chinos, es simplemente la elección lógica.
El dominio es especialmente evidente entre los fabricantes nacionales. Las marcas chinas ya logran que el 80,1% de sus ventas correspondan a coches eléctricos o híbridos enchufables. En las marcas premium la cuota alcanza el 26,1%, mientras que las empresas conjuntas entre fabricantes chinos y extranjeros apenas llegan al 14,1%.

BYD continúa liderando el mercado con claridad absoluta. El fabricante entregó 182.025 unidades durante abril, muy por delante de Geely, que logró 95.585 ventas. Changan ocupó la tercera posición con 64.471 unidades, seguida de Leapmotor, Xiaomi, Chery, Li Auto y NIO.
Pero el fenómeno no se limita al mercado doméstico. China también está reforzando su dominio internacional gracias a las exportaciones. Por primera vez en la historia, más de la mitad de los coches exportados por el país fueron eléctricos o híbridos enchufables.
Durante abril, China exportó 769.000 vehículos, un 80,7% más que hace un año. De esa cifra, 406.000 correspondieron a modelos eléctricos e híbridos enchufables, lo que supone un espectacular crecimiento del 111,8% interanual.
BYD volvió a liderar también este apartado con 130.042 unidades exportadas. Chery ocupó la segunda posición con 57.910 coches y Tesla China cerró el podio con 53.522 unidades enviadas a mercados internacionales.
La sensación es clara: el mercado chino ya no está viviendo una transición hacia el coche eléctrico. La transición prácticamente ha terminado, y los coches de combustión empiezan a convertirse en actores secundarios dentro del mayor mercado automovilístico del planeta.


