
"Merecía la pena intentarlo", así explica el CEO de Ford la decisión de cancelar sus coches eléctricos de aquí a 2030
Jim Farley, en un canal dedicado a las inversiones, explica cómo fue tirar a la basura años de trabajo para crear lo que hubiera sido la próxima generación de coches eléctricos de la marca.

A finales de 2025 el CEO de Ford, Jim Farley, tomaba una dura decisión, como también han tomado sus homólogos de Honda en tiempos recientes. La marca del óvalo anunciaba la cancelación de sus proyectos de coches eléctricos hasta 2030, incluyendo también el final de la producción del Ford F-150 Lightning pese a que no había tenido malos números en Estados Unidos (superando, de hecho, a su competencia directa).
Ford mantiene todavía el desarrollo de su plataforma UEV, que resultará en ese pickup eléctrico asequible que debería ver la luz para mediados de 2027. Un trabajo realizado por lo que se conoce como equipo Skunkworks, un grupo de ingenieros que viene tanto de marcas como Tesla, Rivian o Lucid, así como del mundo de las carreras.

Días atrás, en una entrevista para el canal The Angle from T. Rowe Price, Farley hablaba de esas decisiones que ha tenido que tomar, de su pasado y orígenes - incluyendo el motivo de trabajar en Lexus pese a que su abuelo fue el empleado número 389 de Ford y de muchos otros aspectos. Uno de los que comentaba era de cómo se diferenciaba su Ford Mustang Mach-E de lo que han hecho sus rivales a un lado y a otro del mundo - es decir, su rival directo, el Tesla Model Y, así como BYD como referencia en China.
La conversación se centra después por la cancelación de los modelos eléctricos - que implicaba también un modelo de vehículo comercial que hubiera estado destinado a Europa. Farley habló de prejuicios dentro de Ford, una marca cuya seña de identidad en el mercado en estos momentos es su Ranger - así como el Bronco dentro del mercado norteamericano.
"Debía ser una plataforma muy diferente a la del Mach-E. A mí me abrió los ojos como alguien del sector saber que mi equipo de combustión tenía tantos prejuicios con los BEV que jamás podrían proporcionar a Model E con una plataforma competitiva. La decisión de cancelar el proyecto fue muy difícil a nivel emocional por lo orgullosos que estamos de lo que hacemos", declaró Farley.

"Hubiera sido muy innovador, pero era difícil porque la gente había dedicado tres años de su vida para desarrollar estos coches. Pero, como CEO, yo estaba seguro de que nunca hubiera existido ese retorno de inversión. No podía soportar el hecho de convertirlos en productos y que en los próximos 20 años se produjese un error cada 56 segundos", continuó el CEO de Ford.
"Por suerte tuvimos el apoyo de la junta y de Bill Ford. Fue complicado también para nuestros suministradores, de quienes depende nuestro valor añadido, además de que son los mismos suministradores para nuestros coches convencionales. Pero como CEO, como equipo, sabíamos que no iba a funcionar. Los clientes no iban a pagar ese precio y se hubiera convertido en un problema de 10 o 20 años. Muchos dijeron algo así como “Por fin han vuelto a sus cabales”, pero la mayoría opinaba que merecía la pena intentarlo", añadió Farley.
Fuente | The Angle from T. Rowe Price


