
CATL y Octopus preparan una red de intercambio de baterías para 300.000 camiones eléctricos en Europa
Octopus Energy y CATL han presentado un ambicioso proyecto para desplegar estaciones de intercambio de baterías para camiones eléctricos en Europa; la iniciativa busca reducir los tiempos de parada y abaratar los costes operativos del transporte de mercancías; los primeros centros comenzarán a funcionar en Reino Unido a partir de 2027.

La energética europea Octopus Energy y el gigante chino CATL han anunciado una alianza con la que pretenden trasladar a Europa un modelo que ya está funcionando a gran escala en China: el intercambio de baterías para camiones eléctricos. El proyecto, presentado durante el Energy Tech Summit celebrado en Londres, dará vida a una nueva empresa conjunta bautizada como Swaptopus, cuyo objetivo será desplegar una extensa red de estaciones de sustitución de baterías en Reino Unido y posteriormente en otros mercados europeos.
La iniciativa combina la experiencia de CATL en el desarrollo de baterías y en la gestión de este tipo de infraestructuras en China, con las capacidades de Octopus Energy en suministro energético, comercialización y gestión inteligente de la red eléctrica mediante software.
La propuesta busca resolver uno de los principales desafíos del transporte pesado eléctrico: los tiempos de recarga. En lugar de esperar durante largos periodos para recuperar energía, los conductores podrán acudir a una estación específica donde una batería descargada será sustituida por otra completamente cargada en cuestión de minutos. De esta forma, el vehículo podrá retomar la ruta prácticamente de inmediato.
Según explicó Greg Jackson, fundador y consejero delegado de Octopus Energy Group, estas instalaciones contarán con grandes reservas de baterías que podrán cargarse cuando la electricidad sea más barata y exista una menor demanda en la red. Esto permitiría aprovechar la capacidad sobrante del sistema eléctrico, reduciendo los costes energéticos y mejorando la eficiencia global de la infraestructura.
Más de 30 estaciones previstas y capacidad para miles de camiones al día

Los primeros grandes centros de intercambio de baterías están previstos para Reino Unido en 2027. Los planes de la compañía contemplan la puesta en marcha de más de 30 estaciones antes de 2035, cada una de ellas con capacidad para atender a miles de camiones diariamente.
CATL ya ha demostrado la viabilidad de este sistema en China, donde el intercambio de baterías para vehículos industriales ha ganado relevancia en los últimos años. Ahora ambas empresas consideran que Europa reúne las condiciones adecuadas para replicar el modelo, especialmente en el sector del transporte de mercancías.
Robin Zeng, presidente y director ejecutivo de CATL, destacó que el intercambio de baterías será una parte importante del futuro del transporte comercial y recordó que la tecnología ya ha sido validada en condiciones reales de operación en el mercado chino.
Los promotores del proyecto estiman que, una vez completada la red, esta podría dar servicio a más de 300.000 camiones eléctricos en Europa y movilizar inversiones privadas superiores a los 35.000 millones de euros. Además, sostienen que contribuirá a reducir la dependencia europea del petróleo importado al sustituir progresivamente el diésel por electricidad producida localmente.
Pero el plan va más allá del simple intercambio de baterías. Octopus y CATL también estudian aprovechar los enormes recursos energéticos almacenados en estas instalaciones para impulsar tecnologías de integración con la red eléctrica. Las baterías presentes en los centros podrían utilizarse como sistemas de almacenamiento energético capaces de aportar estabilidad al sistema cuando sea necesario.
Aunque el intercambio de baterías nunca ha terminado de despegar en los turismos debido a la falta de estandarización y al elevado coste de la infraestructura, el escenario es muy diferente en el transporte pesado. Las flotas comerciales suelen operar en rutas fijas, los tiempos de parada tienen un impacto económico directo y cada minuto que un camión permanece inmovilizado supone una pérdida de rentabilidad.

